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AMENAZA DE GUERRA | El debate en la ONU

Once de los 15 miembros del Consejo de Seguridad piden tiempo para los inspectores

Sólo el Reino Unido, España y Bulgaria apoyan abiertamente las tesis de EE UU

Los inspectores deben continuar. Respondiendo a la exposición de Colin Powell, la mayoría de los miembros del Consejo de Seguridad se pronunció por reforzar el proceso de desarme en Irak. Sólo tres países, el Reino Unido, España y Bulgaria, apoyaron las tesis de EE UU. No se esperaban grandes cambios en una sesión esencialmente formal. La ofensiva diplomática estadounidense empieza ahora. "No podemos basarnos sobre pruebas e indicios, necesitamos hechos", dijo ayer el ministro de Exteriores francés, Dominique de Villepin.

Villepin fue de los pocos en comentar directamente la intervención de Powell. Los otros ministros de Exteriores, que viajaron a Nueva York para escuchar al secretario de Estado, prefirieron reservar sus comentarios. "Debemos primero analizar todos estos datos", declaró algo más cauto el alemán Joschka Fisher.

Pero el mensaje fue claro: más tiempo, más medios para los inspectores. Con diversos matices, 11 de los 15 miembros del Consejo, se pronunciaron a favor de continuar el proceso de desarme en Irak y dar una nueva oportunidad a Bagdad para que coopere.

Francia, Alemania, Rusia y México propusieron reforzar el despliegue de los inspectores sobre el terreno. China, Angola, Siria y Guinea pidieron más tiempo. Camerún avanzó incluso una posible mediación del secretario general de la ONU, Kofi Annan. Países como Chile y Pakistán fueron más tímidos y dejaron todas las opciones abiertas.Villepin, fue el más contundente y el más preciso. París piensa que reforzar las inspecciones, siempre será más barato, en vidas y en presupuesto, que una guerra.

"Deberíamos doblar o triplicar el número de inspectores y abrir oficinas regionales. Vayamos más lejos, ¿porqué no instalar un cuerpo especializado, encargado de vigilar las instalaciones y las zonas ya controladas?", propuso Villepin, "reforcemos sensiblemente la capacidad de observación y recogida de datos en el territorio iraquí. Francia está dispuesta a dar todo su apoyo, incluso a desplegar aviones de observación Mirage IV".

"El deseo universal de la comunidad internacional es ver un arreglo político a la situación en Irak y evitar una guerra", indicó el ministro de Exteriores chino, Tang Jiaxuan, que la víspera se había entrevistado con Powell.

Sólo el Reino Unido, España y Bulgaria apoyaron abiertamentemente la intervención de Powell. El ministro de Exteriores británico, Jack Straw, calificó de "broma" el proceso de inspecciones sin la cooperación de Bagdad. España tuvo la intervención más favorable a Washington, al sumarse a la tesis estadounidense, según la cual Irak "viola de forma flagrante" las resoluciones del Consejo.

Sesión formal

Éste es sólo el principio de las negociaciones. La sesión de ayer fue esencialmente formal, no se anticipaban grandes cambios de postura. Uno por uno, los representantes ante la ONU leyeron unas intervenciones redactadas por sus gobiernos. Las preguntas a Powell y al jefe de los inspectoresm, Hans Blix, se dejaron para el almuerzo, fuera de las cámaras. Los países deben ahora "digerir" el informe estadounidense.

Colin Powell aprovechó su viaje a Nueva York para entrevistarse con los ministros de Exteriores y allanar el terreno para una posible segunda resolución que autorice la guerra. Londres, que lidera la ofensiva diplomática para conseguir el respaldo del Consejo, piensa que las cartas están sobre la mesa y que "no se van a producir elementos nuevos de aquí a la semana que viene" , dijo una fuente de la misión británica.

La próxima fecha clave será el 14 de febrero. La mayoría de los miembros del Consejo sigue pensando que los inspectores son los que deben presentar pruebas contra Irak, no Estados Unidos. "Esta información", dijo el ministro de Exteriores ruso, Ígor Ivanov, "debe ser inmediatamente transmitida a los inspectores".

Fisher calificó de "crucial" el viaje a Bagdad de Blix y del responsable del Organismo Internacional para la Energía Atómica, Mohamed el Baradei, el próximo día 8. "El Consejo de Seguridad debe seguir siendo el centro de decisión de la crisis iraquí", resaltó Fisher.

La unanimidad que presidió la aprobación de la resolución 1.441 el pasado 8 de noviembre, sobre la vuelta de los inspectores, se ha ido resquebrajando. "Los que firmaron la resolución no se hacían ilusiones sobre que esta era la última oportunidad de Sadam", dijo Powell. Pero muchos siguen pensando que es necesatio, como subtayó Fisher, "agotar todas las posibilidades".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de febrero de 2003