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Cita en La Moncloa | AMENAZA DE GUERRA

Los socialistas acusan a Aznar de no respetar el acuerdo de la UE

No hay ni una sola razón que justifique la posición seguidista del presidente del Gobierno español, José María Aznar, con respecto al presidente de EE UU, George W. Bush. Tampoco "al día de hoy" hay razones que justifiquen una acción militar contra Irak. Ésta es la opinión del secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, que ayer se mostró muy crítico con Aznar, a quien acusó de "avanzar en la fractura y en la división de la Unión Europea" por alinearse con la posición de Bush.

El líder de los socialistas españoles, después de mantener una reunión con parlamentarios de su partido, expresó su disconformidad con la carta escrita por ocho mandatarios europeos, entre ellos Aznar. Zapatero rechaza la carta tanto por el hecho en sí mismo de haberla promovido, prescindiendo de otros muchos dirigentes europeos, como Francia y Alemania, como por su contenido. Pero las principales críticas de Zapatero fueron hacia Aznar por provocar fracturas "internas y externas, abriendo crisis en los foros multilaterales, en vez de trabajar por un orden internacional justa y de lucha compartida por la paz".

El próximo miércoles, el presidente del Gobierno comparecerá en el Congreso para explicar su posición. En ese marco Zapatero le hará saber la suya y, sobre todo, las acusaciones de seguidismo de Washington. No se explica el líder socialista "la sumisión" de Aznar hacia Bush y no entiende las razones para esa actitud "tan alejada de la mayoría de los ciudadanos españoles, europeos y de muchos norteamericanos", dijo.

Anoche, en una conferencia sobre la globalización en la Fundación Largo Caballero, el ex presidente del Gobierno Felipe González acusó a los ocho firmantes de la carta de causar una "herida incurable" a la política exterior europea, informa Carmen Parra. Según González, los líderes conservadores han actuado "como monaguillos de Bush".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 31 de enero de 2003