El Gobierno navarro se enfrenta a una nueva prórroga del presupuesto

El presidente Sanz y el socialista Lizarbe no logran acercar posiciones

El Gobierno navarro y el PSN-PSOE rompieron ayer definitivamente las negociaciones presupuestarias para 2003. No hubo acuerdo económico y UPN se verá obligado, por segundo año consecutivo, a prorrogar las cuentas que pactó en 2001 con los socialistas. El pleno de presupuestos se celebrará el viernes 27.

El presidente de Navarra, Miguel Sanz, y el secretario general del PSN, Juan José Lizarbe, se reunieron ayer en la sede de la presidencia en un último intento para alcanzar un pacto que salvara las últimas cuentas de la legislatura. Una hora de reunión fue suficiente para comprobar que el acercamiento era imposible.

El PSN presentó una batería de enmiendas parciales al proyecto de Presupuestos que sumaban 140 millones de euros. Era la cuantía necesaria para que, en palabras de Lizarbe, se produjese "el giro social" que permitiera a los socialistas apoyar las cuentas que UPN pactó con CDN. El Gobierno facilitó en los debates de comisión la incorporación de cambios presupuestarios por valor de 33 millones, un 24% de lo exigido por el PSN. Su ejecutiva y el comité regional coincidieron en calificar de "totalmente insuficiente" la cuantía, aunque, para facilitar el acuerdo, redujeron sus pretensiones encomendando a Lizarbe una última reunión negociadora con un listado de mínimos por valor de 61 millones de euros. Esa lista fue presentada ayer por Lizarbe a Miguel Sanz, quien se negó a aceptar más cambios en el proyecto.

Al término de la reunión, el secretario general del PSN, Juan José Lizarbe, dio su versión del fracaso del último intento de acercar posturas. El presidente Sanz, dijo, ofreció únicamente incorporar actuaciones por importe de 12 millones. "En estas condiciones el PSN no apoyará un proyecto presupuestario que sigue siendo de derechas y no servirá para mejorar las condiciones de vida de los navarros".

La cautela política en vísperas de un año electoral ha hecho que las negociaciones se hayan prolongado hasta el último minuto. Los socialistas saben que UPN agotará la legislatura esgrimiendo como argumento electoral su oposición a las cuentas para endosarles la responsabilidad de cualquier insuficiencia presupuestaria derivada de la prórroga.

En las actuales condiciones, UPN y CDN verán el viernes 27 rechazado su proyecto Presupuestario, cifrado en 2.631 millones. Los 25 votos que suman el partido del Gobierno y sus socios convergentes no serán suficientes para aprobar unas cuentas que tienen ya el anunciado rechazo de los 25 votos de la oposición, incluido el Grupo Mixto (antigua Batasuna). En caso de empate, el proyecto decae.

"Ha habido dos sensibilidades y ha ganado la que no quería acuerdo presupuestario", señaló ayer Lizarbe. Sanz no compareció ante los periodistas. El líder socialista defendió la actuación socialista. "En 2001 planteamos enmiendas por valor de 35.000 millones de pesetas. Este año las redujimos a 23.000 millones. Ahora hemos hecho el esfuerzo de olvidarnos de muchas cosas y rebajarlo todavía y, aun así, el Gobierno se niega a incorporar medidas de empleo, vivienda, ayudas familiares y bienestar social esenciales para un giro progresista", explicó Lizarbe.

Los socialistas prefieren una segunda prórroga de las cuentas que se pactaron con el Gobierno foral en 2001 "y que siguen siendo mejores que lo presentado ahora por UPN y CDN". Las reticencias de Sanz a unas enmiendas que podrían desequilibrar la estabilidad presupuestaria son, a juicio del PSN, infundadas. "No hemos planteado aumentos del gasto corriente, sino nuevas inversiones, muchas de ellas retornables, en forma de beneficio para las administraciones públicas, como el dinero que se debería destinar a adquirir suelo para promover vivienda de protección", aseguró Lizarbe.

Los socialistas pedían más recursos para luchar contra el fraude fiscal, mejorar la financiación de los cargos municipales, adquirir suelo para vivienda, ampliar las infraestructuras de educación pública, extender los estudios universitarios al sur de Navarra, desarrollar planes oncológicos y de salud mental, extender la red de autovías, crear nuevos polígonos industriales y ayudar a las familias a conciliar la vida laboral y familiar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 24 de diciembre de 2002.

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