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La Unió denuncia que sólo el aumento de fondos europeos mantiene el presupuesto de Agricultura

Un estudio indica que el dinero directo de la Generalitat ha caído un 29% desde 2001

La Unió de Llauradors cree que la Generalitat invierte poco en agricultura. Una crítica que ayer su secretario general, Joan Brusca, respaldó con un estudio elaborado sobre el desglose del presupuesto de la Consejería de Agricultura desde 1999. En él se refleja que desde 2001 el dinero que el Consell destina a Agricultura ha caído un 29,46%. El peso de las políticas agrarias europeas en el presupuesto de la Consejería, por el contrario, ha crecido más de un 26%. Brusca criticó la incapacidad de la Consejería para elaborar una política agraria en clave valenciana.

El estudio presentado ayer por la organización agraria contempla el presupuesto incial que la Generalitat prevé para su departamento agrario durante el próximo año. Brusca aseguró que el crecimiento del 4,4% en este presupuesto no es tal, porque teniendo en cuenta el aumento del 4% en el IPC "el incremento real es sólo del 0,4%".

La crítica de la Unió de Llauradors, en cualquier caso, se centró en la dirección que ha tomado en los últimos años la política agraria del Consell, que en opinión de la Unió está cada vez más centrada en gestionar fondos ajenos y en mimetizar políticas "de fuera" en detrimento de apuestas "en clave valenciana". Todo ello enmarcado, por un lado, en una propuesta de reforma de la Política Agraria Común (PAC) que a pesar de no estar cerrada prevé descensos generalizados en las ayudas de Bruselas a la producción y, por otro, en la próxima ampliación de la Unión Europea y en unas ayudas al campo español que en el mejor de los casos ya han tocado techo. El responsable de la Unió defendió que con los recursos propios de la Consejería de Agricultura difícilmente se podrán desarrollar leyes como la de modernización de las estructuras agrarias (más conocida como ley contra el minifundismo).

Brusca también criticó que algunas de las partidas incluidas entre las políticas propias valencianas van dirigidas, por ejemplo, al mantenimiento de las cámaras agrarias, a premios, becas o a museos. En conjunto, la dotación para políticas agrarias valencianas ha disminuido un 13,26% entre 1999 y la previsión para el año próximo. Este descenso es más acusado desde hace dos años y alcanza un 29,46% desde 2001. En la comparación con los datos de este año, el descenso del dinero directo que la Generalitat aporta a su departamento agrario es del 19,5%.

Los fondos ajenos en el presupuesto de la Consejería, por el contrario, han mantenido una línea ascendente desde hace dos años. En concreto, la partida destinada a las políticas agrarias de la Unión Europea -en la que se incluyen los fondos europeos y los del Ministerio de Agricultura- ha crecido un 14,4% desde 1999. A partir de 2001 el crecimiento es más acusado y entre ese año y 2003 este presupuesto crece un 26,6%. En la comparación con el año inmediatamente precedente (2002) este crecimiento es del 13,6%.

El peso relativo de las políticas agrarias europeas en el presupuesto de la Consejería ha aumentado más de cinco puntos desde 1999 mientras que el de los fondos propios ha registrado un descenso de casi cinco puntos y medio, según las mismas fuentes.

Joan Brusca, por otro lado, volvió a insistir en la necesidad de convocar elecciones a las cámaras agrarias valencianas. Una petición, dijo, que trasladan "cada dos meses" a la Consejería -que según explicó pone como "excusa" que las organizaciones agrarias no se ponen de acuerdo en quién debe votar en estas elecciones- y que calificaron de "irrenunciable".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 18 de diciembre de 2002