CUMBRE EUROPEA EN COPENHAGUE

El Parlamento turco permite que Erdogan sea primer ministro

El Parlamento turco aprobó ayer una reforma constitucional que permite levantar la inhabilitación que pesa sobre el líder islamista moderado Tayyip Erdogan, vencedor de las elecciones legislativas del mes pasado. Con esta medida, Erdogan podrá ser diputado y, en consecuencia, primer ministro, después de obtener, por ejemplo, un escaño en una elección parcial prevista para febrero.

Con una aplastante mayoría -cercana a los dos tercios de la Cámara-, el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) ha contado también con el apoyo de diputados de la oposición socialdemócrata para sumar 440 votos a favor, frente a 18 en contra, para reparar la actual anomalía política turca.

El carismático líder del partido más votado por los turcos, el nuevo hombre fuerte de Ankara que se ha entrevistado con los principales líderes europeos y con el presidente de EE UU, el mismo que está dirigiendo en Copenhague la estrategia de Turquía para negociar su adhesión a la UE, podrá al fin ser reconocido como jefe de Gobierno.

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La anulación, a causa de presuntas irregularidades, de los comicios en la provincia de Siirt brinda a Erdogan una clara oportunidad de lograr un escaño en las elecciones parciales previstas para febrero en esa circunscripción. El Parlamento se ocupó también ayer de despejarle el camino con una nueva regulación de este tipo de votaciones.

Erdogan tuvo que dejar la alcaldía de Estambul al ser condenado en 1999 por "incitación al odio religioso" por leer en público un antiguo poema islamista. Esta condena, por la que tuvo que cumplir cuatro meses de cárcel, conllevaba la inhabilitación para ser parlamentario.

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Ahora, el presidente turco, Ahmet Necdet Sezer, tiene la última palabra. Sin su firma, las reformas constitucionales no tendrán valor.

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