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El Reino Unido incentivará las universidades públicas que admitan más alumnos de origen humilde

El Reino Unido se decanta por la vía de los incentivos para facilitar el acceso a la Universidad de los estudiantes de origen humilde. Cuantos más alumnos de familias en una situación social desfavorecida acoja una universidad, más dinero recibirá del Estado. La viceministra responsable de Educación Superior, Margaret Hodge, anunció el lunes por la noche su intención de modificar el actual modelo, que se basa en cuotas en función de la clase social y el lugar de residencia de los alumnos admitidos. Este sistema, que gira en torno al barrio de procedencia de los alumnos de acuerdo con su código postal, se ha prestado a confusión durante los tres años que lleva funcionando y no se ha convertido en una garantía para asegurar el acceso de los humildes a las principales universidades del país.

La viceministra Hodge adelantó a un grupo de representantes de la Conferencia de Jefes de Estudios que el modelo que estudia ahora el Gobierno de Tony Blair quiere ligar el origen social del alumnado con la financiación pública que recibe cada universidad, aunque no es seguro que se elimine por completo el sistema actual. Para medir el nivel social de cada alumno, se tendrá en cuenta no sólo el económico sino también el de estudios de los padres, además del ofrecido por el candidato en estudios preuniversitarios.

"Queremos asegurar que los jóvenes más brillantes tengan las mejores oportunidades, sea cual sea su origen", declaró Hodge. "Tenemos que echar mano de métodos más sofisticados para medir el éxito que tienen las universidades para ampliar el acceso", añadió.

Pero los profesionales del sector, aunque descontentos con el sistema actual, no parecen tener mucha fe en la nueva iniciativa. El Consejo de Escuelas Independientes criticó las propuestas de la viceministra por considerar que pueden acabar discriminando a los alumnos procedentes de las escuelas privadas. Philip Evans, copresidente de un comité de universidades, elogió el "loable" objetivo de la viceministra, pero añadió que "los medios que propone para conseguir un más amplio acceso deja abierta la puerta a la posibilidad de que se produzca una injusta discriminación en casos concretos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de diciembre de 2002