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Una nueva marea negra acecha la costa | CATÁSTROFE ECOLÓGICA EN GALICIA

Rajoy reconoce ahora que hay dos "manchas grandes" de fuel en el lugar del hundimiento

El vicepresidente también admite que en la crisis se han cometido "muchas equivocaciones"

El vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy, admitió ayer en A Coruña que hay dos "manchas grandes" de fuel en el lugar donde se hundió el Prestige, a unas 135 millas al suroeste de Finisterre. Pero Rajoy defendió que esa concentración de fuel no procede de las filtraciones en los tanques sumergidos del petrolero, sino que proviene del combustible que perdió antes de ser devorado por el mar. Y el presidente, José María Aznar, aseguró que "faltan a la verdad" quienes creen demostrado que el casco pierde petróleo. Según dijo, los hilos están solidificados y pegados al casco hundido. En todo caso, Rajoy hizo ayer una segunda confesión. Admitió por primera vez que se han cometido muchos errores en la gestión de la crisis.

De acuerdo con la versión que ayer defendieron Rajoy en A Coruña y Aznar en Madrid, las dos grandes manchas de fuel situadas actualmente a unos 260 kilómetros de Galicia permanecen casi estancadas en el lugar del hundimiento desde hace veinte días. Sin embargo, la mayor parte del fuel vertido por el Prestige al océano antes de irse a pique tuvo un comportamiento muy distinto: derivó hacia la costa gallega, donde ha provocado una segunda marea negra mucho más grave que la primera.

Como empieza a ser la norma, Rajoy reconoció ayer lo que ya venía avisando desde hace días el Instituto Hidrográfico Portugués y mostraban las fotografías por satélite tomadas en la zona. De hecho, la propia página web de la Consejería de Pesca de la Xunta tiene anotados desde hace días los resultados de los vuelos de reconocimiento en el lugar donde se hundió el buque. El último informe data de la noche del jueves, cuando un avión Atlantic, del Reino Unido, avistó dos manchas, una de unos 5 kilómetros cuadrados y otras 3,5 de largo y 1,5 de ancho. Esas manchas derivan ahora hacia el suroeste, según Rajoy.

Un día después de admitir por primera vez que hay filtraciones en los tanques del Prestige, Rajoy dijo que no dispone de más datos sobre las observaciones del batiscafo francés Nautile en la zona del hundimiento. Simplemente se refirió a que el submarino ha advertido la presencia de un fluido en la proa, cuya cantidad es difícil de precisar así como la posibilidad de que alcance la superficie. El día anterior, durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados, había señalado que los regueros de combustible "se pierden de vista por encima de los 20 o 30 metros", aunque no concretó si han podido emerger por completo.

"Faltar a la verdad"

Más allá, el presidente del Gobierno, José María Aznar, dejó entrever que las fugas de fuel del casco hundido siguen pegadas al fondo del mar. "Hay hilos que salen del barco pero que quedan inmediatamente solidificados", respondió a los periodistas en el Congreso de los Diputados. Aseguró que él sólo se apoya en los informes de los técnicos: "Nosotros creemos lo que nos dicen los técnicos, aunque quizá hay gente que lo puede hacer mejor", ironizó. Con esa tesis, argumentó que "no se puede decir técnicamente sin faltar a la verdad que esos hilos que salen vayan hasta la superficie". Según uno de los colaboradores del presidente, las imágenes del batiscafo muestran hilos de pasta de fuel, con apariencia de plastilina, de hasta dos metros de longitud, que salen del casco pero que parecen pegados a él. En todo caso, esta fuente no descartó que esos "hilos", al estar sujetos a las corrientes marinas y a la presión por la profundidad a la que el buque se ha hundido, puedan haberse partido. Eso sí, señaló que el batiscafo no ha podido comprobarlo ni tampoco ha detectado que ninguno de esos fluidos haya salido a flote.

En A Coruña, Rajoy adelantó que se enviará un buque a la zona del hundimiento para limpiar las manchas que se han observado allí cuando el tiempo lo permita. También informó de que el buque Cornide de Saavedra, del Instituto Español de Oceanografía, iniciará hoy una campaña en la costa gallega, que se dividirá en dos fases, y que tiene como objetivo estudiar la distribución espacial del vertido de fuel en el mar y sus posibles efectos en el ecosistema. La Consellería de Pesca colaborará con este estudio, que tiene previsto concluir su trabajo de campo el día 21.

En esta misma conferencia de prensa, el vicepresidente asumió las quejas y movilizaciones sociales de rechazo al Gobierno que proliferan en Galicia. "Esto es una desgracia y una gran catástrofe, y que la gente esté disgustada, indignada y molesta tiene su razón". Y aseguró que el presidente Aznar "está haciendo el mayor esfuerzo de que es capaz" para paliar la catástrofe. Horas más tarde, tras reunirse con alcaldes del PP de los municipios costeros de la provincia de Pontevedra, Mariano Rajoy admitía abiertamente que en la gestión de la crisis se han cometido muchos errores, según informa Europa Press. "Habremos tenido muchas equivocaciones, como es evidente, pero se ha trabajado con la mayor intensidad", dijo el vicepresidente primero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de diciembre de 2002