Argentina estrena el fin del 'corralito' sin retirada masiva de fondos de los bancos

La calma de los ahorradores permite que el peso se mantenga estable frente al dólar

La relación de los clientes con los bancos argentinos se retomó ayer con calma y sin retirada masiva de fondos, después de abierto el corralito que impedía desde hace un año la libre disponibilidad de unos 21.000 millones de pesos depositados en cuentas corrientes y cajas de ahorro. La cotización del dólar se mantenía estable en los valores del pasado jueves y viernes, con tendencia a la baja, y el promedio de la cotización de acciones en la Bolsa subía a la mitad de la sesión. La llamada city de Buenos Aires era ayer poco después del mediodía el centro de una ciudad con actividad normal.

No se escuchaban gritos, insultos, ni protestas de ahorradores, ni golpes o martillazos contra los cercos de latón con que se blindaron las casas centrales de los bancos desde que se confiscaron los depósitos el pasado 3 de diciembre, hace hoy justo un año.

Abrir gradualmente el corralito hasta desmontarlo definitivamente fue parte de la estrategia del "paso a paso", diseñada por el Gobierno para desmontar la "bomba activada" que dejó el ex ministro de Economía Domingo Cavallo, cuando decidió, desde el lunes 3 de diciembre de 2001, contener la fuga de depósitos de los bancos limitando el retiro de fondos a sólo 1.200 pesos mensuales en cuotas semanales. El actual ministro de Economía, Roberto Lavagna, se tomará ahora unas dos semanas para seguir la evolución de los mercados. Si todo resulta según sus previsiones, antes de finales de año es probable que autorice a los bancos a aumentar de 10.000 a 20.000 pesos la devolución de los depósitos a plazo atrapados en el llamado corralón.

Según el cálculo de los técnicos del ministerio, esa subida del límite liberaría otros 3.500 millones de los 22.000 millones de pesos que todavía permanecen confiscados en los bancos. A comienzos de año esos depósitos sumaban 60.000 millones y fueron reprogramados para ser devueltos entre marzo de 2003 y fines de 2005 con intereses y actualizados según el índice de inflación. Luego se ofreció a los ahorradores un "canje voluntario" por bonos en dólares a 10 años de plazo y posteriormente se abrió la fase dos del canje.

La devolución anticipada de hasta 20.000 pesos no resolvería el conflicto con los ahorradores que no optaron por el canje o presentaron recursos de amparo ante los tribunales para reclamar la devolución en la moneda original en la que fueron hechas las imposiciones. El Gobierno y los bancos presentaron sus propios recursos ante la Corte Suprema para que impida el pago de los amparos hasta que se resuelva el conflicto de fondo. Cinco de los ocho jueces del Supremo ya adelantaron que votarán a favor de los ahorradores.

Una supuesta "redolarización" decidida por un fallo del Supremo de una economía que fue "pesificada" después de que se derogara la Ley de Convertibilidad que imponía la paridad uno a uno del peso con el dólar, es considerada por los funcionarios de Economía como "un despropósito que desestabilizaría a todo el sistema financiero".

Coste para el Estado

El ministro Lavagna estima que la devolución de los depósitos en dólares significaría para el Estado un costo fiscal de 28.500 millones de pesos. Si las empresas fueran obligadas también a devolver dólares, sus deudas con los bancos aumentarían en 34.000 millones de pesos. Lavagna insiste en que, si el Supremo resolviera en ese sentido, el Estado no impondría bonos o títulos de deuda de forma "compulsiva".

Al menos ayer, no se produjeron atascos ante los bancos y cajas. Eso confirma la previsión que tenía el ministro español de Economía, Rodrigo Rato, quien ayer dijo en Madrid que no ve riesgo de fuga de depósitos, pero cree que la situación de la economía argentina "sigue siendo muy delicada" aunque hay datos de que aumenta la confianza de los ciudadanos en su sistema financiero.

El Banco Central argentino vendía hasta 300 dólares al valor del viernes, 3,55 pesos, y compraba a 3,47. En el mercado libre se ofrecía a 3,64 pesos y se pagaba 3,58 por dólar. Aun con escaso volumen de negocios, el índice Merval que recoge la cotización de las acciones líderes de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires subía por encima del 2%, hasta los 507,95 puntos, a mitad de la sesión.

Una ciudadana consulta los valores ante una oficina de cambio.
Una ciudadana consulta los valores ante una oficina de cambio.ASSOCIATED PRESS

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 03 de diciembre de 2002.

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