EL ESTANCAMIENTO DE LA ECONOMÍA

El FMI posterga una deuda de 141 millones de euros a Argentina y mantiene en pie la negociación

El directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) decidió ayer conceder una prórroga de un año al pago de 141 millones de euros que Argentina debía afrontar esta semana. La concesión de este plazo de gracia ha sido interpretada por los analistas como un síntoma de que el organismo de crédito no va a romper las negociaciones con Argentina, tras la decisión del presidente Eduardo Duhalde de no pagar 805 millones de euros al Banco Mundial y las declaraciones del secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, quien advirtió el miércoles que Argentina, sin acuerdo con el FMI, no pagará un dólar más a los organismos multilaterales.

Argentina debe afrontar un vencimiento de 900 millones de euros con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en diciembre y otro de 2.700 millones con el propio FMI en enero del año próximo.

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Las negociaciones entre Argentina y el FMI están plagadas de contramarchas y cambios de humor. Tras la euforia de hace 10 días, cuando el ansiado acuerdo parecía al alcance de la mano para Argentina (las autoridades de ese país sostenían que la distancia podía medirse en "pocas horas"), su relación con el Fondo volvió al cauce habitual, es decir, al mismo sendero de presiones mutuas que ambos transitan desde hace nueve meses.

El ministro de Economía, Roberto Lavagna, recibió en Washington, la semana pasada, la última petición del FMI: la necesidad de que el Gobierno argentino cuente, como condición inexcusable, con "apoyo político interno" en la implementación de las medidas pedidas por el directorio del organismo.

Apoyo explícito

Duhalde aceptó el reto y obtuvo el lunes pasado, en menos de 48 horas, una declaración de apoyo explícito a esas medidas de parte de los gobernadores provinciales y los principales líderes parlamentarios. Aún falta que ese apoyo se transforme en la aprobación de leyes concretas en el Parlamento, algo que el portavoz del Fondo, Thomas Dawson, se apresuró en recordar el martes pasado, motivando una airada respuesta por escrito de parte de Lavagna, que le recordó, una a una, todas las peticiones que Argentina ya ha cumplido.

Tras los sucesivos fracasos, el propio Nielsen ha puesto en duda que el acuerdo "pueda lograrse en las semanas que restan" para concluir el año. La única certeza que hoy tienen las autoridades argentinas es que el FMI ha decidido mantener las negociaciones en pie.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 22 de noviembre de 2002.

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