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Entrevista:TARIQ ALÍ | Escritor

"Bin Laden estará contento si EE UU ataca a Irak"

Izquierdista temprano, pero contestatario sobre todo, Tariq Alí usa su escritura para tender puentes entre su cultura de origen y su cultura de adopción. Paquistaní de nacimiento y británico de elección, su ateísmo militante no le impide reivindicar un islam muy lejano de los extremismos que a diario nos sirven los medios de comunicación. Con ese objetivo ha escrito El choque de los fundamentalismos (Alianza), en el que cuestiona muchas de las hipótesis planteadas a raíz del 11-S. A sus 58 años, ve con impotencia cómo los estereotipos alimentan el miedo y el desconocimiento. "Osama Bin Laden se pondrá muy contento si Estados Unidos ataca a Irak", advierte el escritor.

Pregunta. ¿Cómo un ateo convencido escribe libros en defensa del islam?

"Trato de recuperar la historia no sólo para Occidente sino también para el mundo islámico"

Respuesta. No es un defensa de la religión, sino de la cultura. En mis novelas y en este libro se refleja una cultura muy rica que es desconocida porque sólo nos llega la versión de los radicales. Es como si el único conocimiento que tuviéramos del cristianismo fuera la Inquisición. Mis libros tratan de recuperar la historia no sólo para Occidente, sino también para quienes viven en el mundo islámico.

P. En su libro opone el fundamentalismo de Occidente al islámico, pero en Occidente aún es posible la crítica...

R. Y en algunas partes del mundo islámico, por ejemplo en Pakistán, también ha sido posible en algunos momentos. Pero es verdad que en la mayoría de los países árabes está prohibida porque sus regímenes son el resultado del fundamentalismo occidental. Tal es el caso de Arabia Saudí o Egipto, cuyas dictaduras respalda Estados Unidos, que es a quien me refiero cuando hablo de Occidente. Se tiene miedo de que se conviertan en democracias porque se teme que eso llevaría al poder a los islamistas. Para mí, eso sería bueno porque les obligaría a responsabilizarse de las tareas de gobierno en vez de pasar a la clandestinidad. Después de todo, existen partidos cristianodemócratas. La Iglesia católica tiene un papel influyente en la derecha española. ¿Por qué no podemos aceptar un islamismo democrático en Turquía o Argelia? Ahora ha triunfado un partido así en Turquía. Es mejor que la gente aprenda de su propia experiencia.

P. En Pakistán también han avanzado los islamistas...

R. Son los únicos que hicieron campaña contra Estados Unidos. Por eso han movilizado a la gente. No es un asunto de religión o de que se opongan a la modernidad, pero si la gente te percibe como una marioneta de Estados Unidos, no te vota. Y Pakistán, que va por su cuarto dictador militar, tiene un Ejército que lleva desde los años cincuenta sirviendo los intereses de Estados Unidos. Musharraf está cometiendo los mismos errores que sus predecesores, pero no durará cuando los norteamericanos abandonen la región.

P. A pesar de la insistencia norteamericana en que el mundo ha cambiado desde el 11-S, usted afirma que esos atentados sólo son una nota a pie de página en la Historia...

R. Le pondré un ejemplo. El asesinato del archiduque Francisco Fernando en Sarajevo fue el detonante de la I Guerra Mundial. Hoy hablamos de la guerra; el asesinato es una nota a pie de página. Pero no cabe duda de que EE UU está usando el suceso para redibujar el mapa del mundo, que es de lo que hablaremos dentro de 20 años.

P. ¿Cómo considera que va a acabar el pulso con Irak?

R. EE UU va a tomar Irak pase lo que pase, y no porque aún tenga unas pocas armas, sino porque quiere hacerse con un gran país productor de petróleo para controlar la región y, en segundo lugar, porque hasta ahora su presencia en el mundo árabe ha sido material y no cultural. En Irak quieren mostrar una combinación de ambos para desde allí intentar ganar al resto y, muy probablemente, establecer un protectorado palestino. Pero va a ser un desastre, una guerra con muchas víctimas civiles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de noviembre de 2002