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ESTRENOS

La tormenta de Frida Kahlo vuelve a México

El estreno de la película, interpretada por Salma Hayek, provoca duras críticas en su país

Frida, la tormentosa historia de amor entre los pintores y revolucionarios mexicanos Frida Kahlo y Diego Rivera, se estrenó este miércoles en México, precedida por una avalancha de críticas de diversos signo y una denuncia de racismo contra la actriz mexicana Salma Hayek, su protagonista. "Nos das vergüenza", dijo en un comunicado Olin Tezcatlipoca, director del Movimiento Mexica, defensor de los derechos indígenas. "Frida es un insulto para los casi 30 millones de mexicanos que radican en Estados Unidos y los 100 millones que están en territorio mexicano, porque Salma contrató a dos europeos para actuar como (los muralistas Diego) Rivera y (David Alfaro) Siqueiros".

Salma Hayek produce una película, dirigida por Julie Taymor, en la que el español Antonio Banderas tiene una breve actuación como David Alfaro Siqueiros, y Alfredo Molina, de ascendencia española e italiana, actúa como Diego Rivera. "Estamos en el año 2002 y es triste que en estos tiempos se rechace contratar a mexicanos y se les discrimine entre ellos mismos. Esto va más allá del racismo. Es absurdo", agregó Tezcatlipoca, para quien Hayek se alejó de su herencia mexicana para elegir la de su padre, árabe, y la de su madre, española.

"Diego necesitaba ser libre todo el tiempo y necesitaba nutrir su libertad a cada rato"

"Llevar al cine la historia de amor significó para Salma la materialización de un sueño, y para Taymor, la oportunidad de dar vida a los cuadros de la artista mexicana", destacó Edgardo Reséndiz en el diario Reforma. "Uno de los aspectos que más ha impactado al público es la recreación de algunas de las pinturas más significativas de la obra de Kahlo". La intención de Taymor es que ayudaran a contar la historia porque significan la manera en que la artista más famosa de México percibía su entorno y su mundo interior.

Magdalena Carmen Frieda Kahlo (1907-1954) nació en Ciudad de México, estudia medicina, y su admiración por Diego Rivera (1886-1957) arranca observándole cuando pinta el mural La creación. El 17 de septiembre de 1925, Frida sufre un accidente de tráfico al chocar un tren con el autobús en que viajaba, cuyas secuelas habrán de amargarle la vida y conducirla a una silla de ruedas. Durante el mes de hospitalización se aficiona a la pintura. Ingresa en el Partido Comunista de México (PCM) y coincide con Rivera. Revolucionarios los dos, se enamoran y casan en 1928. Rivera, 21 años mayor, es expulsado del partido, y ella lo abandona como protesta. Se afilia de nuevo en 1948. El matrimonio se trasladó a vivir a Detroit (EE UU) y después a Nueva York, para regresar a México en 1933. El infantilismo de ovarios de Frida le impide tener hijos. Las infidelidades de su marido la sacan de quicio, y ella misma tiene varias aventuras. La convivencia fue especial. "Diego necesitaba ser libre todo el tiempo y necesitaba nutrir su libertad a cada rato. Frida le amó de manera incondicional y su capacidad por este tipo de amor cambió a Diego hasta el fin de sus días", explicó Hayek. "Él fue capaz de amarla incondicionalmente, también como ella lo hizo. La clave fue la buena voluntad de la pareja para descubrir quién era cada uno".

La pintora se enrola, en 1936, en un comité de solidaridad con los republicanos españoles que combatían contra la sublevación del general Francisco Franco. El exiliado soviético León Trotski, asesinado en México, vivió en su casa. Frida fue operada siete veces de la columna vertebral en 1950. Tres años más tarde, Lola Álvarez Bravo organiza la primera exposición individual de la obra de Frida Kahlo en México, y la artista asiste a la inauguración en cama, con la pierna derecha amputada hasta la rodilla. Muere al año siguiente.

La película no hubiera sido posible sin el apoyo de Dolores Olmedo, recientemente fallecida, principal coleccionista de la obra de Diego y Frida. "Fui la única persona a la que le dio los derechos", declaró Salma Hayek. "Le gustó tanto la película a su sobrina Isolda, que me regaló el collar que usó Frida", comentó durante la fiesta posterior a la presentación en el Palacio de Bellas Artes de la capital federal. El crítico José Romero Mata dice que la obra, con un presupuesto de doce millones de dólares, está concebida para cautivar a Hollywood. "Qué bueno que Hollywood dé tributo a Frida", reaccionó la actriz, que dijo estar "acostumbradísima" a las críticas.

"Se trata de darle a conocer en todo el mundo", agregó al ser preguntada sobre el porqué de su filmación en inglés. Su novio, Edward Norton, encarna a Nelson Rockefeller, con quien Rivera rompió en Nueva York por culpa de un mural. Figuran en el elenco varios artistas hollywoodienses como el ganador del Oscar por Shine, Geoffrey Rush, Mia Maestro (Cristina Khalo), Valeria Molino (Lupe Marín) y Roger Rees (Guillermo Khalo). Actúan también los mexicanos Patricia Reyes (Matilde, madre de Frida), Diego Luna (Alejandro Gómez Arias, un novio de la adolescente Frida) y Margarita Sanz (Natalia Trotski).

Frida, según Romero Mata, "es parte de ese plan de Hayek de dejar atrás historias en donde aparecía como bailarina exótica, iniciado con En el tiempo de las mariposas, en donde representa a una joven de ideas revolucionarias". La actriz confiesa que en su última película interpreta "el papel de mi vida". La prensa mexicana, nada impresionada por su estreno en el Festival de Venecia, no ha sido muy complaciente. "Me temo que [a Frida] no le hubiera gustado. Estoy segura de que hasta se hubiera salido de la sala de cine", afirmó la columnista Guadalupe Loaeza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de noviembre de 2002