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100.000 personas piden en Tel Aviv el regreso a la mesa de diálogo

Cien mil personas se concentraron ayer en Tel Aviv para conmemorar el séptimo aniversario del asesinato del primer ministro israrlí Isaac Rabin y defender el proceso de paz en Oriente Próximo. Esta movilización, una de las más importantes de los últimos años, se produce mientras el primer ministro Ariel Sharon trata de poner en pie un Gobierno de concentración nacional con el apoyo de la extrema derecha y radicales religiosos, y situando en un puesto clave como el Ministerio de Defensa a un duro, el general Saul Mofaz, quien ayer anunció oficialmente que acepta el cargo. Mientras tanto, Benjamín Netanyahu parecía dispuesto a rechazar la oferta de la cartera de Exteriores.

Bajo el lema Recordando juntos-creyendo en la paz, militantes pacifistas y de la izquierda se reunieron anoche, al finalizar la fiesta del Sabatah, en la misma plaza donde el 4 de noviembre de 1995 fue asesinado Rabin. En el transcurso de la concentración se difundieron mensajes del rey Abdalá de Jordania, del ex presidente estadounidense Bill Clinton y del egipcio Hosni Mubarak, grabados previamente y en los que los tres coincidieron en animar al pueblo israelí a proseguir por la senda del proceso de paz. Los actos estuvieron presididos por la diputada Dalia Rabin Pelosof, hija del fallecido, y del ex jefe de los servicios secretos Ami Ayalon.

El 'halcón' Mofaz

La movilización de los pacifistas e izquierdistas israelíes no parecía ayer preocupar en lo mas mínimo a Sharon, quien en las últimas horas ha conseguido fichar a un halcón, el general Saúl Mofaz, como nuevo ministro de Defensa, mientras parece fracasar en sus intentos por conseguir el apoyo del ex primer ministro Benjamín Netanyahu, a quien ofreció el viernes el Ministerio de Asuntos Exteriores o el de Defensa. Netanyahu ha manifestado en las últimas horas que no esta dispuesto a convertirse en el "segundo de Sharon", aunque la respuesta definitiva la dará hoy domingo, después de reunirse con el primer ministro.

Sharon ofreció a Netanyahu sumarse al futuro Gabinete y ocupar el segundo puesto en la lista del partido Likud en las elecciones generales previstas para el próximo octubre, recibiendo garantías de que a mitad de la próxima legislatura se convertiría en jefe de Gobierno, al retirarse Sharon. Como contrapartida, se pide a Netanyahu que abandone su candidatura como líder del partido Likud en las elecciones internas de la próxima semana, en las que se enfrenta a Sharon.

Netanyahu, que además de razones de protagonismpolítico asegura estar en desacuerdo con la política económica del Gobierno, propugna, al igual que otros "barones" del Likud, la convocatoria de elecciones anticipadas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de noviembre de 2002