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Encarcelado el supuesto jefe de la venta de falsos remedios contra el cáncer

Sanidad recibe más de mil consultas de enfermos y familiares

El único encarcelado hasta la fecha por el fraude de la venta de un falso remedio contra el cáncer, el sida, la hepatitis y otras dolencias no es médico ni farmacéutico. Se trata de Rafael Chacón, hijo del farmacéutico que inventó el remedio en los años sesenta, según fuentes de la Guardia Civil. Chacón es el propietario del chalé de El Escorial (Madrid) donde el lunes se encontraron 30.000 ampollas y 1.500 frascos de Bio-Bac, además de cuatro pistolas y un revólver. El edificio servía como centro de distribución del producto, informa Juan Francés. La fábrica estaba en el polígono industrial de Vallecas, en Madrid.

La orden de prisión de Chacón fue dictada por la titular del Juzgado de Instrucción número 2 de San Lorenzo de el Escorial el pasado sábado, aunque no se supo hasta ayer. La juez le imputa un supuesto delito contra la salud pública, de intrusismo profesional (se hacía pasar por médico) y de estafa (vendía un medicamento falso que no estaba registrado y sin propiedades curativas), según fuentes del caso.

Clínicas clausuradas

Por otra parte, la investigación sobre la prescripción del Bio-Bac ha causado el cierre de dos clínicas en Cataluña. Se trata del Instituto Médico Quantum, de Barcelona, y la clínica Onaga, en Sant Boi de Llobregat. Según la Generalitat, la clausura es 'independiente' de la venta de los fármacos ilegales, pero las autoridades descubrieron que las clínicas no tenían licencia al investigar la estafa del Bio-Bac. En Quantum trabajaban dos de los médicos que el lunes fueron detenidos por la Guardia Civil por recetar los medicamentos ilegales, informa Clara Blanchar.

Un portavoz del Ministerio de Sanidad confirmó ayer que estaban tras la pista de este fraude 'desde hacía tiempo'. En 1986, hubo 'un primer aviso' de que se intentaba comercializar una 'autovacuna oncológica', un descubrimiento de Fernando Chacón Mejías, padre del detenido. En 1996, el Tribunal Supremo confirmó su prohibición.

Pese a la decisión judicial, Rafael Chacón continuó con sus intentos de vender el producto. Según el abogado de su padre, José Beato, se trasladó a Madrid 'con la idea de organizar una plataforma para pedir el premio Nobel para su padre'. Con él se llevó los cultivos bacteriológicos con los que trabajaba.

En septiembre de 2001, el producto reapareció. El Colegio de Médicos de Córdoba notificó a Sanidad que en una farmacia de la ciudad se expendía el Bio-Bac, y a la vez pidió datos sobre la composición del producto y sobre si existía o no autorización legal para su dispensa, según Jesús Aguirre, presidente del Colegio. La Agencia Española del Medicamento respondió que el Bio-Bac no estaba registrado como tal ni había sido evaluado antes de salir al mercado, y solicitó toda la información disponible 'sobre el producto y la farmacia que lo comercializa', informa María H. Martí. El Ministerio informó a la Guardia Civil del posible fraude hace un año.

La alarma por los posibles efectos del Bio-Bac ha llevado a más de mil personas a llamar al Ministerio de Sanidad. Las tres líneas que Sanidad abrió el lunes (números 91 596 10 89, o acabado en 90 o 91) continuarán abiertas hasta el 3 de noviembre. Un portavoz del departamento afirmó ayer que, de momento, no se pueden analizar los productos decomisados, porque están en poder de la Guardia Civil, pero que el mayor peligro del Bio-Bac era que los enfermos abandonaban su tratamiento habitual. 'Lo importante es insistir en que se evite la adquisición de productos fuera de las farmacias', insistieron. El subsecretario de Sanidad, Pablo Vázquez, ha pedido comparecer en el Congreso para explicar la actuación del Ministerio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de octubre de 2002