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Entrevista:JOSÉ MARÍA SAPONI | Alcalde de Cáceres

'La aplicación de los horarios ha logrado poner orden en la sociedad'

El 13 de octubre de 1991 más de 20 personas fueron detenidas por la policía en Cáceres en los disturbios que se originaron por la decisión de la entonces gobernadora civil, la socialista Alicia Izaguirre, de aplicar a rajatabla el horario de cierre de los bares de copas. Once años después, el Ayuntamiento, regido por José María Saponi, del PP, afronta de nuevo protestas y destrozos por idéntico motivo. La norma de la Junta de Extremadura que establece los horarios de cierre entró en vigor hace seis años. Saponi llegó a la alcaldía en 1995. En los dos últimos fines de semana 11 personas han sido detenidas en la ciudad acusadas de desórdenes públicos y agresiones e insultos a la autoridad. Tras los incidentes el Cuerpo Nacional de Policía, la policía local y la Guardia Civil han preparado un dispositivo especial.

'Algunos no entienden que hay que compaginar el derecho al ocio con el derecho al descanso'

P. ¿Cuál ha sido el detonante de las protestas contra el cierre de los bares de copas?

R. El interés de una minoría es mantener horarios que no están permitidos por las normas de la Junta. Quieren continuar incumpliéndolos y las fuerzas de seguridad exigen lo contrario. En todo el mundo hay una regulación de horarios. Algunos quieren imponer su criterio. No entienden que hay que compaginar el derecho al ocio con el derecho al descanso. Tratan de convertir en normal lo que en una sociedad civilizada no lo es.

P. ¿Por qué se aplican los horarios ahora si la norma es de 1996?

R. La policía local auxilia a las fuerzas del orden para que se cumplan las normas. Se responsabiliza al Ayuntamiento y al alcalde, y ambos están sometidos a la ley. Hay un momento psicológico que se ha aprovechado. Los vecinos están más agobiados, sobre todo los de la zona afectada. Ellos han pedido protección al Ayuntamiento por ser la administración más cercana.

P. ¿Quién decidió aplicar los horarios de cierre ahora?

R. Hay una Junta Local de Seguridad integrada por el Estado, la policía local y la Junta de Extremadura como invitada. Se ha tomado conciencia de que los ciudadanos están cansados de sufrir estos problemas. En Cáceres gran parte de la población es joven. Pero no es un problema de los jóvenes o de los universitarios, sino de la coordinación de dos hechos: el descanso y el ocio.

P. ¿Cómo es posible que los bares de copas sólo tengan licencia de café bar?

R. Efectivamente tienen licencia de cafetería. Para acceder a una licencia especial que les permita abrir hasta las 2.30, la orden de la Junta establece unos requisitos para su concesión. La licencia de apertura en orden, un informe del ayuntamiento sobre aspectos sanitarios y de equipamiento, y un nivel especial de insonorización. La Junta es la que decide si se concede o no.

P. ¿Qué se ha conseguido aplicando a rajatabla los horarios?

R. Ni más ni menos que lo que ya se había conseguido antes: que haya orden en la sociedad. Todos los bares, salas y discotecas deben cumplir un horario.

P. Pero a cambio han aparecido las protestas y los disturbios.

R. Lo que no es normal, no es normal. Por que yo no pueda ir al cine a la 1.30 de la madrugada, no voy a insultar a todo el mundo. Ésa es la regulación de la norma en sociedad. La Madrila es zona ambiental protegida. Está prohibido abrir más bares y discotecas. Quiero hacer una llamada a la responsabilidad de todos para decirles que tienen que cumplir la ley.

P. El Gobierno central y el autonómico preparan sendas leyes contra el botellón. ¿Qué pasará en Cáceres cuando se apliquen?

R. Habrá gente a la que no le gustará, pero no tiene por qué pasar nada. Si se regula también el botellón todo irá mejor. Esto es un problema que tienen las ciudades con un clima apetecible. No pasa en Soria, en Burgos ni en León. La solución al botellón necesita de la concienciación de todos.

P. ¿Qué alternativas ofrece el Ayuntamiento?

R. Apostamos por un parque de ocio seguro, porque no queremos trasladar el problema de un lugar a otro. El objetivo es hacerlo en el recinto ferial, en las afueras de la ciudad.

P. ¿Es partidario de ampliar los horarios de cierre?

R. No resolvería nada. Habría que hacer una consulta amplia y de aportación de todas las partes. Es una cuestión de difícil respuesta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de octubre de 2002