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LA SITUACIÓN EN EL PAÍS VASCO

El Gobierno vasco replica que el 'lehendakari' es fiel a su compromiso al dialogar con Batasuna

Imaz dice que el acuerdo es no pactar con el partido de Otegi mientras no se desmarque de ETA

El Gobierno vasco replicó ayer que la decisión del lehendakari, Juan José Ibarretxe, de incluir a Batasuna en las conversaciones que mantendrá con los partidos para debatir sobre su proyecto de convertir a Euskadi en un estado libre asociado a España no rompe el compromiso de vetar a esta formación mientras no se desmarque de ETA. Según el portavoz del Ejecutivo de Vitoria, Josu Jon Imaz, los dos compromisos adquiridos por Ibarretxe en la campaña electoral de 2001 fueron que no pactaría políticamente con Batasuna si no rechazaba la violencia y que mantendría abierto el diálogo con todos.

La decisión de Juan José Ibarretxe de incluir en la ronda de conversaciones a los representantes de Batasuna, partido cuyas actividades están supendidas judicialmente por decisión del magistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, ha sido duramente contestada por los partidos no nacionalistas, que ven en este hecho una ruptura de la promesa electoral que el lehendakari hizo de no hablar con la formación radical. Imaz replicó al PP y el PSE recordándoles que la apuesta del PNV es por el diálogo y que, en todo caso, estos dos partidos compartieron estrategia con Batasuna a finales del año pasado para impedir con su ausencia en el Parlamento la aprobación de los presupuestos vascos de 2003. "Conviene recordar este tipo de antecedentes antes de rasgarse las vestiduras", resaltó.

Imaz recalcó que los compromisos electorales de Ibarretxe siguen plenamente vigentes. La intención del lehendakari es comenzar cuanto antes los contactos bilaterales con los agentes sociales y, posteriormente, con los partidos políticos.

Imaz mantuvo que dialogar con Batasuna o, más probablemente, con los representantes de Sozialista Abertzaleak (el nombre del grupo de esta formación en el Parlamento vasco, que no ha sido suspendido por la Mesa de la Cámara a pesar del auto de Garzón), no representa ninguna "novedad". Batasuna participó en su momento en las reuniones protocolarias que realizó Ibarretxe tras tomar posesión de su cargo en julio de 2001 y en las celebradas para superar el bloqueo presupuestario.

La posterior abstención de Batasuna en el Parlamento fue decisiva para que el PNV pudiera sacar adelante los presupuestos.

El portavoz también rebatió las advertencias lanzadas por el diputado general de Álava, Ramón Rabanera, del PP, quien aseguró que la propuesta soberanista de Ibarretxe puede provocar la desvertebración territorial de Euskadi. Imaz mantuvo que el plan del lehendakari busca "la convivencia y la estabilidad" para la sociedad vasca. "Éste es el modelo en el que hay que trabajar, y no en los discursos de disgregación, de ruptura y de fragmentación territorial", señaló en alusión a Rabanera.

Reacción de Aznar

Según el portavoz del Ejecutivo de Vitoria, la reacción del presidente del Gobierno central, José María Aznar, "era imaginable y no supone ninguna novedad". Sobre la afirmación del jefe del Ejecutivo de que la propuesta de Ibarretxe es "el desvarío de unos fanáticos", Josu Jon Imaz aseguró: "[Aznar] insulta al lehendakari y a 700.000 ciudadanos vascos y vascas que depositaron su confianza en los tres partidos" que están presentes en el Gobierno vasco: PNV, Eusko Alkartasuna e Izquierda Unida. "Nosotros", concluyó el portavoz, "no vamos a entrar en ese camino. Lo único que pedimos es que diga qué proyecto de convivencia tiene" para Euskadi.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de octubre de 2002