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Crónica:

Locos por ver a Ronaldo

La venta de entradas se dispara ante su posible convocatoria ante el Genk

Ayer por la tarde había 60.000 asientos del Bernabéu reservados para ver a Ronaldo mañana miércoles contra el Genk, en la Liga de Campeones. El Madrid no ha comunicado oficialmente que el brasileño irá convocado. Del Bosque no ha diseñado la lista. Pero la expectativa de Ronaldo vende hasta para verle sentado en el banquillo. Vende tanto que a dos días del partido hay casi tanto público comprometido para ver al Genk, belga, como el año pasado para ver al Roma, en la primera ronda -aquella noche el Bernabéu registró una entrada de 63.000 personas-. Y al contrario de años anteriores, el Madrid no ha rebajado el precio de las entradas.

Dicen en el vestuario del Madrid que Ronaldo todavía está un poco lento, que le faltan muchos días para alcanzar la plenitud física, que le cuesta arrancar, pero que cuando coge velocidad es vertical hasta en los rondos. También dicen que está como loco por jugar. Ayer los hinchas se reunieron por decenas en la Ciudad Deportiva del Madrid, sólo para ver al brasileño entrenarse. Los periódicos, las radios, los seguidores, sus propios compañeros, esperan verle convocado de un momento a otro. El técnico, Del Bosque, también. 'Quiero convocarlo cuanto antes', dijo el viernes pasado. El brasileño se ejercitó con el gesto serio, rematando centros junto a Portillo. '¡Demuéstrale a Gaspart lo que vales!', le gritó un forofo.

Mañana el Bernabéu se puede llenar. Lo que hace unos años se concebían como partidos de trámite ahora son acontecimientos mediáticos. El Bernabéu, por tanto, no lucirá gradas peladas. Ayer por la tarde se habían vendido 25.000 localidades de las 40.000 disponibles para la venta -los socios que poseen euroabono ascienden a 35.000-. Sólo quedan algo más de 14.000 entradas sin dueño para un aforo total de 75.000. Y todavía quedan dos jornadas para el partido. ¿Jugará Ronaldo? A la espera de que se resuelva la incógnita, los aficionados impacientes pueden cortar por lo sano y comprar su entrada a un precio que oscila entre diez y 50 euros por barba.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de septiembre de 2002