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El Museo de Arqueología traza un retrato de la sociedad romana

De poco sirve el patrimonio artístico y cultural de una ciudad si no se sabe, o no se puede, interpretarlo correctamente. Pensando en un público no introducido en los secretos de la epigrafía, el Museo de Arqueología de Cataluña (MAC) acaba de inaugurar la exposición Scripta manent. La memoria escrita de los romanos, donde se recogen testimonios de época romana que hablan de la sociedad de lo que con el tiempo sería Cataluña. La inauguración de la exposición coincide con la apertura hoy en Barcelona del noveno Congreso Internacional de Epigrafía Griega y Latina, que se celebrará en la Universidad de Barcelona hasta el 8 de septiembre.

La exhibición, la primera producción propia de gran envergadura del MAC, ha sido comisariada por la catedrática de Arqueología de la Universidad Autónoma de Barcelona Isabel Rodà y estará abierta hasta el próximo mes de enero. Bajo el título de Los escritos permanecen se ha reunido un total de 163 piezas, cuyas inscripciones varias hablan de un mundo, el de la civilización romana; 'que no es un universo separado del nuestro', afirmó Rodà en la presentación. Marc Mayer, director general de Patrimonio de la Generalitat y presidente del congreso que se abre hoy, recordó que 'Barcelona fue una pequeña gran ciudad romana y tiene una colección epigráfica muy importante'. Por ello, el Museo de Historia de la Ciudad participa en el proyecto con el diseño de una ruta urbana que busca las inscripciones romanas todavía visibles en el centro de Barcelona, desde la necrópolis de la plaza de la Villa de Madrid hasta los restos de la muralla. También ha reordenado las piezas romanas de sus fondos no expuestos que se guardan en unos almacenes de la Zona Franca y que se abrirán a visitas organizadas. El MAC ha previsto un servicio de visitas guiadas a la exhibición y actividades infantiles.

Las estelas funerarias, placas conmemorativas, pedestales de monumentos, urnas, altares, amuletos, papiros, ex votos, mosaicos y objetos de uso cotidiano que se exponen en el MAC contienen el testimonio escrito de una sociedad 'abierta, integradora y con una gran movilidad social', a juicio de Rodà. 'Gracias a la permanencia de sus escritos', añadió, 'Roma sigue siendo la gran maestra'.

El recorrido de Scripta Manent se abre con la recreación de los pórticos del fórum de Barcino, con seis pedestales (años 107 y 108 después de Cristo) dedicados a Lucio Licinio Segundo, un liberto que alcanzó una gran proyección social. Inmediatamente se puede observar una de las joyas de la exposición y del MAC, un mosaico del siglo IV hallado en una casa privada de lo que hoy es la calle Comtessa Sobradiel y que representa una carrera de cuádrigas. Hacía 20 años que no se podía ver y ahora se expone restaurado y libre de los añadidos del siglo XIX. Sus inscripciones informan sobre los nombres de los caballos y de las marcas de sus propietarios.

En un recorrido no pautado, el resto de la exposición se estructura en los ámbitos de la sociedad, la economía y el mundo del trabajo, la religión, la muerte, la lengua y la cultura, el ejército y las obras públicas, el derecho y el gobierno de las ciudades y los objetos cotidianos. Entre las piezas expuestas, las que proceden de necrópolis demuestran que se trataba de una sociedad donde 'todos tenían derecho a la memoria, desde los esclavos a los senadores', explicó Rodà. Y el enterramiento de un hombre nacido en el actual Marruecos recuerda 'la movilidad' que existía entre las dos orillas del Mediterráneo, 'en el conflictivo Estrecho de hoy'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de septiembre de 2002