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Suiza y Noruega niegan un trato de favor a los 'cascos azules' de EE UU

Noruega y Suiza, pertenecientes a la órbita de la Unión Europea aunque no sean miembros, y también Yugoslavia, han rechazado pactar con EE UU un trato de favor ante la Corte Penal Internacional (CPI) a diferencia de Rumania, país candidato al ingreso en la Unión, previsiblemente en 2007, y en la OTAN, a fin del presente año. El desarrollo del tribunal es uno de los duros escollos, con el de Irak, que aguardan a los Quince en sus relaciones con Washington durante el próximo ejercicio político.

El caso rumano ha causado gran irritación en Bruselas, en especial en el seno de la Comisión Europea y de su presidente, Romano Prodi, gran defensor del nacimiento de este primer tribunal permanente mundial para crímenes de genocidio y de guerra, que el pasado 1 de julio entró en funcionamiento. EE UU, al igual que Rusia y China, se resiste por ahora a ratificar el tratado por temor a que pueda utilizarse injustamente en su contra y en la del cuarto millón de soldados que tiene desplegados en el mundo. La actitud de noruegos y suizos, especialmente, ha sido muy bien recibida en el seno del Ejecutivo comunitario, sobre todo tras la 'deplorable y precipitada acción' de Rumania.

La Comisión lamentó la semana pasada que Bucarest firmara el 1 de agosto un acuerdo con Washington por el cual se compromete a no extraditar a ningún militar estadounidense eventualmente reclamado por dicho órgano. Rumania inició hace dos años las negociaciones para el ingreso en la Unión, pero no se halla entre los 10 países que teóricamente deben entrar en 2004 una vez concluya, en principio, su proceso negociador el próximo diciembre. Al igual que Bulgaria, no es previsible que la entrada rumana se produzca antes de 2007.

Analistas y diplomáticos europeos sospechan que detrás de este acuerdo se esconda el respaldo final e imprescindible norteamericano a la entrada de Rumania en la OTAN. Son siete oficialmente los aspirantes al ingreso en la Alianza Atlántica, algo que debe quedar ventilado en la Cumbre de Praga a finales del próximo noviembre. Junto con Rumania, los otros candidatos son Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Eslovaquia y Eslovenia. Se da la circunstancia que todos ellos son también aspirantes a la adhesión en la Unión Europea junto con Polonia, Hungría, República Checa (los tres miembros ya de la Alianza Atlántica), además de Chipre y Malta. De ahí que esta misma semana la Comisión haya querido lanzar un claro aviso a todos ellos para que no sigan el ejemplo rumano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de agosto de 2002