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LOS TEMPORALES DEVASTAN EUROPA CENTRAL

Rusia ordena vacunar a los damnificados por las inundaciones

El Ministerio de Situaciones de Emergencia ruso anunció ayer que se esperan nuevas tormentas para hoy y mañana en la costa del mar Negro y advirtió a la población de Novorosíisk y sus alrededores de que posiblemente tendrá que ser evacuada. Precisamente esa zona ha sido la más golpeada por la furia de los elementos. Además del nuevo frente que viene de Europa, existe el peligro de que se desate una epidemia de hepatitis y tifus, por lo que los médicos han ordenado una vacunación masiva y urgente de la población.

Decenas de personas siguen dadas por desaparecidas, lo que significa que el número real de víctimas mortales de las riadas, que oficialmente se eleva hasta ahora a 58, puede ser superior a 100.

El pueblo de Shirókaya Balka, el más golpeado por las inundaciones, ha sido declarado en cuarentena y los más de 4.000 turistas que todavía quedaban en esa localidad ubicada en la zona de Novorosíisk tenían plazo hasta hoy para abandonarlo.

Las riadas han inundado 13 localidades en las que viven más de 30.000 personas. Doce mil casas se encuentran total o parcialmente inundadas en la zona de Novorosíisk, unas 5.000 han quedado dañadas por los torrentes de lodo provocados por las lluvias y los torbellinos, y más de 400 han sido totalmente destruidas. Las aguas se han llevado también 20 puentes, arrasado con los postes de electricidad y teléfonos y destruido decenas de kilómetros de carreteras.

Tragedia en Nepal

En Nepal, por otro lado, un total de 422 personas han muerto hasta ahora y otras 173 se dan como desaparecidas, como consecuencia de las inundaciones y corrimientos de tierra que han producido las últimas lluvias torrenciales. Unas 32.000 personas han perdido además su vivienda, informó ayer el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en un comunicado fechado en Ginebra, según el cual hay unos 250.000 damnificados por la catástrofe natural.

En sólo cuatro días de lluvia se han producido las precipitaciones más intensas de los últimos 35 años, que han afectado seriamente a 47 de los 75 distritos del país asiático. Debido a que las comunicaciones con algunas zonas siguen interrumpidas, es difícil conocer con precisión la magnitud de la catástrofe, pero las evaluaciones llevadas a cabo desde el aire indican un gran nivel de destrucción, sobre todo en las zonas escarpadas. En vista de la situación, el CICR ha hecho un llamamiento para recaudar 1,6 millones de dólares (1,65 millones de euros) a fin de que la Cruz Roja nepalí pueda auxiliar a 130.000 personas con alimentos, refugios, mantas, ropa y pastillas potabilizadoras de agua.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de agosto de 2002