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Los trabajadores de Poliseda piden a la Embajada italiana que medie para evitar el cierre de su fábrica

Los empleados aseguran que la empresa 'no tiene motivos para irse' de Alcalá de Henares

Los trabajadores de la fábrica Poliseda, una empresa dedicada a la producción de fibras químicas para textiles y neumáticos, y cuya sede se halla en Alcalá de Henares, acudieron ayer a la Embajada de Italia para pedir a los representantes diplomáticos que pongan en conocimiento del grupo italiano Radici, propietario de la empresa, la situación a la que se verán abocados sus 379 empleados si, como se espera, la fábrica echa el cierre. Esta compañía presentó suspensión de pagos el pasado 29 de julio y un expediente de regulación de empleo para toda la plantilla.

Unas 300 personas, entre empleados y familiares de éstos, se manifestaron de forma pacífica frente a la Embajada italiana. Una comisión integrada por representantes del comité de empresa y de los sindicatos CC OO y UGT se entrevistó con el consejero delegado de la embajada para explicarle la situación y pedir que se presente en Madrid algún interlocutor del grupo. El consejero, según explicó Maru Menéndez, secretaria de Acción Sindical y Empleo de UGT, se comprometió, 'en la medida de lo posible', a hablar con los representantes de Radici en Italia.

Los portavoces sindicales expresaron su convencimiento de que Poliseda 'no tiene motivos' para cerrar. De hecho, según los informes económicos que posee el comité de empresa, ' la compañía era viable en 2001'. 'Los trabajadores temen que la suspensión de pagos sea una estrategia para llevarse la producción a otro país, tal vez a Rumania, una vez que han adquirido los conocimientos sobre la fabricación de hilos industriales', señaló Menéndez.

El secretario general de la Federación de Industrias Textil y Química de CC OO, Javier Montesinos, aseguró que los trabajadores han solicitado al grupo Radici, a través de la Embajada italiana, que valore las opciones de compra que existen sobre la fábrica. 'Nosotros tenemos sobre la mesa una oferta presentada por el antiguo director de Poliseda. Pero para que eso se produzca, no se puede parar la producción de la fábrica. Creemos que esta empresa es viable y se pueden buscar salidas', declaró Montesinos.

El consejero de Trabajo, Luis Peral, también aseguró la pasada semana que buscará el contacto directo con los responsables de la empresa para revisar el expediente de regulación de empleo presentado en la Dirección General de Trabajo. En opinión del consejero, las cuentas de Poliseda indican 'que estamos ante una empresa fuerte'. Según Peral, esta compañía factura más de 2.000 millones de euros al año y cuenta con 10 fábricas repartidas por todo el mundo. Los miembros del comité de empresa anunciaron ayer que repetirán las protestas para tratar de llegar a un acuerdo con la dirección de Poliseda. Para los próximos días, están previstas concentraciones en la plaza de Cervantes, en Alcalá de Henares, y diversas manifestaciones.

La media de antigüedad de los trabajadores de la plantilla es de 30 años. Su sueldo mensual es de 1.200 euros y la mayoría tiene más de 55 años de edad. Poliseda perteneció antiguamente al grupo químico-textil La Seda de Barcelona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de agosto de 2002