La población inmigrante de Euskadi llega al 4%, según la ONG Lankide

La ONG está contrastando estadísticas de la policía, los ayuntamientos y asociaciones

La ONG Lankide prepara un censo de los inmigrantes que viven en Euskadi. Los datos recabados hasta ahora en esta investigación, financiada por el Fondo Social Europeo a través de la Fundación Luis Vives, indican que las estimaciones del Gobierno vasco se quedan muy cortas. 'Nosotros calculamos que son entre el 4% y 5% [de la población vasca]', asegura el director de la investigación, Juan Francisco Vidorreta. La dirección de Inmigración estima, sin embargo, que rondan el 1%. Lankide está contrastando los datos de fuentes diversas como ayuntamientos, policía y ONG.

Lankide concluirá para fin de año el censo que pretende ser la fotografía real y actual de la inmigración en Euskadi. Vidorreta, vicepresidente de la ONG, detalla que quieren saber 'por lo menos' cuántos son, dónde viven, de qué países vienen, y cuál es su edad y sexo. Por ahora, lo que ya han logrado averiguar es que hay más de 30.000 inmigrantes empadronados en Euskadi, aunque los inscritos en los ayuntamientos son en realidad más porque aún están pendientes de recibir información de una quincena de Ayuntamientos. Dentro de esos 30.000 sí que están los inscritos en las tres capitales vascas.

Éste es uno de los datos que lleva a los responsables de Lankide a calcular que en la comunidad autónoma vasca viven entre 80.000 y 100.000 inmigrantes ,regularizados o sin papeles. Esta cifra, que representa entre el 4% y el 5% de la población, es muy superior al 1% barajado recientemente por el director de Inmigración, Omer Oke.

Vidorreta explica que las estadísticas sobre este colectivo suelen ser sesgadas. Por eso, Lankide, cuya sede se ubica en San Sebastián, se dedica ahora a juntar los datos existentes, recabados por múltiples y diversas fuentes, contrastarlos y desbrozarlos.

Es un trabajo minucioso, y las cifras de empadronamiento son sólo un capítulo. También han solicitado a las Subdelegaciones del Gobierno los datos sobre regularizaciones realizadas y solicitadas, y en breve, explica Vidorreta, recibirán los referidos a 2001, año en que hubo procesos de regularización extraordinaria.

Lankide también está reuniendo los datos de afiliación a la Seguridad Social, los que poseen diversas ONG que atienden a este coletivo (incluidas Cáritas, Cruz Roja y SOS Racismo) y Egailan, la sociedad pública de formación para el empleo. Un reciente estudio, encargado por Emakunde, les será muy valioso para conocer a un colectivo 'invisible', el de las prostitutas, el 80% de las cuales dicen son inmigrantes. Como subraya Vidorreta, 'no están censadas por la policía, ni empadronadas, ni van a Cáritas,...'.

El director de Lankide explica que cruzar los muchos datos existentes es imprescindible para obtener una foto real porque 'muchos inmigrantes no solicitaron la regularización por temor a ser expulsados'. Otros 'no se empadronan porque al no tener papeles nadie les quiere hacer un contrato de arrendamiento o por puro desconocimiento'. Estar empadronado, indica el responsable de Lankide, da derecho a asistencia social y atención sanitaria.

En este sentido, SOS Racismo de Álava reveló el jueves pasado que cada semana 25 inmigrantes sin papeles se empadronan en Vitoria inscribiendo a la sede de la ONG como su domicilio.

300 encuestas

El cruce de datos se complementará con cuestionarios personales a 300 inmigrantes. ¿Qué trabajo hacías en tu país?, ¿Crees que los extranjeros estáis bien informados sobre vuestros derechos y obligaciones? ¿Por qué has elegido el País Vasco para vivir?, ¿Aquí te has sentido explotado en tu trabajo?... y así hasta medio centenar de preguntas. Vidorreta reconoce, no obstante, que no es fácil lograr que los inmigrantes respondan el formulario completo.

Este proyecto, financiado al 50% con una partida de 23.553 euros por la Fundación Luis Vives con dinero del Fondo Social Europeo, está incluido en el programa de la UE de lucha contra la discriminación 2000-2006 que pretende promover la inserción laboral de colectivos en peligro de exclusión.

El director de Lankide, ONG que preside el senador del PNV Xabier Albistur, recalca que la industria vasca necesita unos 20.000 trabajadores cualificados. Pero Vidorreta subraya que la mayoría de los inmigrantes que viven ahora en la comunidad autónoma vasca trabajan en la economía sumergida. Señala que el grueso son latinoamericanos, normalmente nada cualificados, aunque los procedentes de los países del Este, habitualmente más preparados, se están incrementando.

Vidorreta, crítica además, que los españoles en general son 'xenófobos' y tienen 'poca memoria histórica'. Por eso insiste en recordar que los inmigrantes han contribuido al nivel de bienestar del que gozan los países del norte de Europa.

Más ayudas de la UE, en octubre

La Fundación Luis Vives es la que ha encauzado hasta la ONG vasca Lankide un pellizco del Fondo Social Europeo para, en este caso, financiar la elaboración del censo de los inmigrantes en el País Vasco. Esta fundación, como explica su director, Antonio Sánchez, "puede financiar lo que a las Administraciones más les cuesta subvencionar". Es decir, proyectos no finalistas que contribuyan a que las ONG suban y bajen la persiana cada día en mejores condiciones, como es la contratación de personal, la formación de educadores, la busqueda de recursos propios o la informatización, por ejemplo. Sánchez recalca que la fundación abrirá a principios del próximo octubre su tercera convocatoria de ayudas europeas dentro del programa Lucha contra la discriminación. La Fundación Luis Vives gestionará 13 millones de euros entre 2000 y 2006 de los fondos que la UE destina a incrementar las posibilidades de lograr un empleo a personas en riesgo de exclusión. El objetivo prioritario de esta fundación, con sede en Madrid, es apoyar a las ONG para que mejoren su gestión, sus servicios y fortalezcan su organización para incrementar la calidad de sus proyectos o la formación que ofrecen. A la primera convocatoria de ayudas del Fondo Social Europeo, la de 2001, se presentaron 195 proyectos, y los elegidos fueron 21. Entre ellos estaba el de Lankide, que logró ser el único seleccionado entre los cuatro candidatos de Euskadi. A la segunda convocatoria, que se fallará en otoño, no se presentó, en cambio, ningún proyecto vasco. Dato este, que sorprendió a la Fundación Luis Vives teniendo en cuenta, como recalca su director, "la fortaleza del tejido social en el País Vasco". Estas ayudas de la UE pueden alcanzar entre el 50% y el 75% del proyecto, y su proporción depende de la renta per cápita de la comunidad autónoma donde va a desarrollarse el proyecto. Las ayudas aprobadas en la única convocatoria fallada por la Fundación Luis Vives fueron otorgadas a proyectos dirigidos a jóvenes (4), mujeres, (4), inmigrantes (4), discapacitados físicos (2) y psíquicos (2), drogodependientes (2) y otros (3).

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0021, 21 de julio de 2002.