Cuerda cree que los políticos 'no están a la altura de lo que el país necesita'

Odón Elorza asegura que 'la democracia está enferma'

José Luis Cuerda, alcalde de Vitoria entre 1979 y 1999 (PNV), y el primer edil donostiarra, Odón Elorza (PSE), reflexionaron ayer en San Sebastián sobre Instituciones y Educación Ciudadana y coincidieron en su diagnóstico. 'La clase política no está a la altura de lo que este país necesita', lo que ha generado 'una especie de decepción general', dijo Cuerda. Para Elorza, la 'democracia está enferma' por 'apatía hacia la política'.

Elorza y Cuerda, dos regidores que se han destacado por desmarcarse en muchas ocasiones de la línea oficial de sus respectivos partidos, participaron ayer en San Sebastián en una mesa redonda organizada por los Cursos de Verano de la Universidad del País Vasco. Minutos antes de exponer en público las iniciativas educadoras y de participación ciudadana impulsadas en las dos ciudadades, expresaron por separado su preocupación por la apatía que existe hacia la política.

'Los ciudadanos eligen a los políticos y luego parece que estos se desmarcan de la vida ciudadana y actúan de manera hasta marginal con respecto a la propia sociedad', dijo Cuerda. Pero el ex alcalde nacionalista aplicó una atenuante a la clase política. 'Hoy todos, desde la máxima magistratura política del país, estamos influenciados por una situación penosísima y terrible: el tema de la violencia y de la falta de la libertad'. Para él ésta es la cuestión clave en el País Vasco, más allá de temas de importancia como el autogobierno o los servicios sociales. 'El verdadero indicador del desarrollo de un pueblo es el de las libertades reales (...) y mientras efectivamente la libertad no sea un valor real del que puedan disfrutar aquí todos los ciudadanos, este país no será un país subdesarrollado pero sí un país mal desarrollado'.

Tanto Cuerda como Elorza transmitieron una visión pesimista de la política y la sociedad. 'La democracia está enferma por la falta evidente de credibilidad en la política'. En el caso de Euskadi, motivada en gran parte por 'el pesimismo y la tristeza' que se vive 'como consecuencia de la confrontación política entre los partidos y la existencia del terrorismo'. Pero también por una crisis más global de valores, que afecta lo mismo al sistema económico, que a la libertad en los medios de comunicación, según Elorza.

'Me atrevería a decir que tenemos que repensar la democracia desde las ciudades', dijo durante la mesa redonda. 'Hay que intentar educar y poner en marcha prácticas educativas' que necesariamente exigen 'el diálogo con todos los interlocutores ciudadanos y una práctica de honestidad personal, no sólo individual, sino también económica, porque si no, cualquier otro discurso se quiebra', subrayó. Se trata en suma de hacer que los ciudadanos se sientan más partícipes en las tareas de gestión local, tanto a juicio de Cuerda como de Elorza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0020, 20 de julio de 2002.

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