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TURBULENCIAS EN LOS MERCADOS

El euro supera el valor del dólar por primera vez desde febrero de 2000

El Banco Central Europeo fija el tipo de cambio de la moneda europea en 1,0024 por dólar

El euro ha tenido que esperar casi 28 meses para volver a superar el valor del dólar. El Banco Central Europeo (BCE) fijó un cambio oficial de 1,0024 dólares por euro, aunque la moneda europea llegó a cotizar ayer a 1,0087 dólares. El revés no se produce por los méritos propios de Europa, sino por la sucesión de malos tragos de la economía estadounidense. La desaceleración económica y los escándalos financieros han debilitado al dólar y a los mercados bursátiles. Por ello, el euro cada vez se ha ido reforzando más como valor refugio de unos inversores que ya no se fían prácticamente de nada.

La primera vez que el euro cayó por debajo de un dólar fue en febrero de 2000 y así se mantuvo hasta ayer. Ahora, esa tendencia se ha revertido, según los expertos, y se espera que la moneda europea se siga afianzando frente al dólar. Así ha sido en lo que va de año: el euro se cotizaba a 0,88 dólares a finales de diciembre de 2000 y ya se ha revalorizado un 14%. Ayer mismo, los analistas preveían que el euro, que nació con valor de 1,1667 dólares, se situaría a 1,05 dólares para finales del tercer trimestre.

El euro ha ido ganando terreno al dólar poco a poco en los últimos seis meses, pero ese ritmo de apreciación se ha acelerado desde que los escándalos financieros se sucedieron tras la explosión de Enron. Los casos de Global Crossing, WorldCom, Merck, Qwest Communications, Duke Energy y otros minaron la confianza de los inversores y éstos comenzaron a salir en estampida de los mercados bursátiles. Al mismo tiempo, la confianza en la recuperación de la economía estadounidense, que en el primer trimestre prácticamente se daba por segura, ha comenzado a resquebrajarse.

Ambos factores han debilitado al dólar en favor del euro y del yen japonés. A pesar de que la UE no está registrando un ritmo de crecimiento espectacular ni muchísimo menos, mantiene un paso estable. Y estabilidad es justamente lo que buscan los inversores en estos tiempos de alta volatilidad. Mucho capital europeo que se había instalado en las bolsas neoyorquinas para beneficiarse de la jugosa rentabilidad han vuelto a casa ante los constantes retrocesos de Wall Street y el Nasdaq. No obstante, los inversores, en vez de volver a poner su dinero en las bolsas europeas, fuertemente golpeadas por la crisis estadounidense, se han volcado hacia mercados más seguros, como el euro o el tradicional oro.

Revalorización del oro

El metal precioso se revalorizó ayer casi un 1,5%, hasta cotizar a más de 320 dólares por onza. El oro aumentó su valor frente al dólar, aunque se depreció a su nivel más bajo en dos años y medio frente al euro. En lo que va de año, y a medida que las bolsas iban acentuando su tendencia a la baja, el oro se ha apreciado un 15%. Los títulos de las empresas mineras cuya producción de este metal es importante han sido los que mejor evolución han registrado en los mercados estadounidenses. El valor de mercado de estas empresas ha subido un 25% en lo que va de año frente al descenso del índice Dow Jones, por ejemplo, de más del 16%.

Añadido al descenso bursátil, hay otro obstáculo para los inversores a la hora de buscar destino para su capital. El dinero europeo que aún no había recalado en Estados Unidos, menos lo iba a hacer ahora. Cualquiera que invierta en la Bolsa estadounidense no sólo se la juega con las caídas bursátiles, sino que añade el riesgo del tipo de cambio. Si se compran valores en Estados Unidos se pagan en dólares y si el dinero se repatria a Europa y el euro vale más que la divisa estadounidense, también se pierde dinero con la transacción.

La evolución del dólar ha seguido a la Bolsa estadounidense en los últimos tres meses en nueve de cada diez jornadas. El dólar no sólo se depreció ante el euro, sino que también cayó ante la libra esterlina a su nivel mínimo desde mayo de 2000 y frente al franco suizo a un tipo de cambio que no se registraba desde octubre de 1999. Frente al yen japonés el desplome de la divisa estadounidense no fue tan fuerte porque hace unos 15 días el Banco de Japón, en coordinación con los bancos centrales europeos y la Reserva Federal de Estados Unidos, intervino en el mercado para debilitar el yen frente al dólar para abaratar las exportaciones japonesas. A pesar de los esfuerzos de Japón por mantener su moneda a un nivel bajo, la debilidad del dólar es tal que la misión se ha convertido en más que imposible.

Al igual que en el caso del euro, las monedas asiáticas, y en especial el yen, están en el punto de mira de los inversores. Por ello, mientras el banco central japonés vende yenes, los inversores, con mucho más dinero, los compran y refuerzan su valor.

Impacto en Europa

Las consecuencias del fortalecimiento del euro para la UE aún no han sido calibradas. Probablemente, porque ni Bruselas ni Francfort (sede del BCE) imaginaban que el avance de la moneda única iba a ser tan rápido. El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Pedro Solbes, declaró recientemente que el ascenso del euro será muy positivo para la inflación y para la economía europea. También precisa que puede frenar a corto plazo el consumo privado cuando la principal incertidumbre actual consiste en saber si ese consumo será capaz de tirar de la economía para superar la débil tasa de crecimiento en Europa.

La revalorización del euro también tiene otros efectos positivos. Las últimas encuestas en Dinamarca, donde sus ciudadanos ya votaron una vez contra el ingreso del país a la moneda única, mostraron un cambio de opinión favorable al euro. Incluso en el Reino Unido, otro país reacio a adoptar el euro, la depreciación de la libra frente a la moneda europea puede alentar a los británicos a mirar al euro con mejores ojos. Probablemente, la fortaleza del euro ayude a que Dinamarca y Suecia estén en la zona euro a más tardar en dos años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de julio de 2002