Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La fiscalía investiga la presencia de una mujer en el control aéreo de Zúrich

El controlador asume su culpa en el choque de aviones sobre el lago Constanza el 1 de julio

Berlín / Zúrich

El controlador aéreo suizo que se encontraba de guardia cuando chocaron en el aire dos aviones sobre Alemania ha asumido una parte de la responsabilidad del accidente, que costó la vida a 71 personas el pasado 1 de julio. 'Como controlador aéreo, mi trabajo y mi deber es evitar que se produzcan ese tipo de accidentes. El trágico accidente ha revelado que se produjeron errores', ha dicho el controlador, que se encuentra en tratamiento psiquiátrico, a través de un comunicado enviado por su abogado a la agencia suiza ATS.

'En la noche del choque formaba parte de una red de gente, ordenadores, vigilancia, equipos de comunicación y regulaciones', agrega Peter N., un danés de 37 años, padre de tres hijos. 'El accidente demuestra que hubo fallos en aquella red y mi obligación como jefe del control aéreo era evitar que por ello se produjera el accidente'.

Lo que ocurrió aquella noche en la torre de control de Zúrich sigue siendo objeto de relevaciones. La revista alemana Focus, en su número que saldrá hoy a la calle, revela que el controlador aéreo no estaba solo en la torre de control de Zúrich. como se pensaba hasta ahora, sino que le acompañaba una joven ayudante. El semanario cita fuentes de la Oficina Federal de Investigación de Accidentes Aéreos (BFU) de Alemania y de la Fiscalía de distrito de Bulach (Zúrich), que afirman que la mujer será interrogada como testigo de la catástrofe.

La ayudante tenía encomendada la tarea de coordinar los datos de los distintos planes de vuelo. Los investigadores desean saber 'qué es lo que hacía allí la mujer, cuáles eran sus obligaciones, si estaba ocupando la única línea de teléfono que funcionaba, si estaba distrayendo al controlador y otras muchas cosas', dijo a la revista el fiscal suizo Bernhard Hecht.

El controlador ha prometido que aportará todos los datos posibles a la investigación sobre el choque de un Tupolev ruso, que transportaba a más de 50 niños hacia sus vacaciones en la Costa Brava, y un Boeing de la compañía de mensajería DHL. 'Esto quiere decir proporcionar a las autoridades una información completa sobre lo que ocurrió antes del accidente, de tal forma que el sistema pueda ser reformado para evitar que ese tipo de cosas vuelvan a ocurrir'.

Espacio aéreo

'Estoy especialmente devastado por el hecho de que muchos niños perdiesen la vida en el accidente. Como padre, sé que esas muertes dejan un hueco que nunca será llenado', señala el controlador, a quien los primeros datos de la investigación responsabilizan en parte del choque, por lo que está siendo objeto de una investigación penal. Aunque el accidente se produjo sobre el sur de Alemania, los aviones estaban siendo monitorizados en ese momento desde la torre de control del aeropuerto de Zúrich, en Suiza, que depende de la sociedad privada Skyguide.

En el momento del accidente, pasadas las 23.30, el controlador vigilaba el conjunto del espacio aéreo y debía prestar atención a dos frecuencias de radio, mirar dos pantallas de radar y telefonear a Friedrichshafen (Alemania) para coordinar un aterrizaje. Además, el sistema de alerta anticolisión estaba en mantenimiento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de julio de 2002