Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Francia y Reino Unido acuerdan un control férreo del canal de la Mancha

El campo de refugiados de Sangatte será cerrado como máximo en marzo de 2003

La esperanza de emigrar al Reino Unido a través del canal de la Mancha tiene fecha de caducidad: el centro de refugiados de Sangatte, situado junto a la embocadura francesa del Eurotúnel, será cerrado 'entre diciembre de 2002 y el primer trimestre de 2003', según el pacto anunciado ayer por los ministros británico y francés de Interior, David Blunkett y Nicolas Sarkozy. Ambos se comprometieron a fortificar la terminal ferroviaria del lado francés y a controlar juntos los puertos de Calais y Dover para impedir que el tráfico de refugiados se desvíe a los barcos.

Una doble verja de nueva construcción, alarmas, un sistema completo de iluminación y la instalación de barreras de rayos infrarrojos deberán garantizar la invulnerabilidad de la terminal ferroviaria de Frethun. Sendos organismos estatales franco-británicos compartirán el coste de los trabajos al 50%, evaluados en 7,5 millones de euros, que deberán estar terminados en octubre.

A estas medidas se unen los controles conjuntos franco-británicos en los trenes que comunican París y Londres. Actualmente ya es necesario presentarse al menos con media hora de anticipación para abordar uno de esos convoyes, debido a las medidas de seguridad, inspiradas en las que rigen en los aeropuertos. El dispositivo de seguridad se completará con el refuerzo de controles en el puerto de Calais y con una expresa invitación a Bélgica para que se sume a la coalición.

¿Y qué hacer con los 1.500 seres humanos que se hacinan en los siete barracones de Sangatte? El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados ha prometido su mediación para resolver un 40% del problema: los de origen afgano serán devueltos a su país de procedencia, ya que, una vez rescatado de las garras de los talibanes, ya no pueden alegar persecución. 'Si el plan de retorno voluntario no funciona, nos veríamos obligados a tomar medidas de retorno organizado con el Gobierno de Afganistán', precisó Sarkozy.

En lo que se refiere a los kurdos, la segunda comunidad más importante, 'el Reino Unido está dispuesto a tomar el peso del problema', dijo Blunkett. La intervención del Alto Comisionado consistirá en controlar a los clandestinos de Sangatte y hacerse cargo de los niños sin familia.

El centro de refugiados ha sido una cruz en las relaciones franco-británicas desde que París decidió habilitar los antiguos barracones utilizados por los constructores del Eurotúnel para concentrar en un solo punto a los cuantiosos grupos de sin papeles que pululaban antes por toda la costa, tratando de cruzar el canal de la Mancha. Londres acusa a París de que esa concentración ha favorecido la emigración clandestina al Reino Unido, por el efecto llamada de un centro donde han llegado a albergarse hasta 1.800 personas por día. Sólo tres kilómetros separan esa instalación del centro donde se hacinan los refugiados, bajo la gestión de la Cruz Roja, y de donde salen cada noche, dispuestos a montarse en las plantaformas ferroviarias cuando arrancan hacia el Reino Unido, a pesar de la verja ya existente y del escuadrón de 80 policías asignado a su custodia. Se estima en 53.000 el número de personas que ha transitado por el centro de Sangatte desde septiembre de 1999. París sostiene que la culpa es de la permisiva legislación británica, que permite pedir el asilo a los que consiguen llegar a su suelo y que dificulta el control de personas, al no estar implantado el documento de identidad. Reino Unido promete nuevas medidas legislativas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de julio de 2002