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Detenido en Valencia un etarra que iba a atentar en la costa

Un policía de barrio captura al terrorista

Un policía de proximidad (del Cuerpo Nacional de Policía), con la ayuda de un vecino, detuvo ayer en Algemesí (Valencia) a Aitzol Maurtua Eguren, de 21 años, con antecedentes por kale borroka (lucha callejera) y miembro de ETA desde hace unos tres meses, cuando se disponía a abordar un coche que había levantado sospechas y que, según el Ministerio del Interior, iba a ser cargado de explosivos para un atentado inminente. Otro etarra escapó. Interior sospecha que pretendían reconstruir un comando en la costa mediterránea para atentar en zonas turísticas. El detenido portaba armas y documentación falsa.

Aitzol Maurtua Eguren fue reducido en Algemesí, localidad de cerca de 25.000 habitantes situada a 33 kilómetros de Valencia, tras la persecución de un policía de proximidad ayudado por un vecino. El detenido -que portaba una pistola y que gritó '¡Gora ETA!' al ser alcanzado- tiene antecedentes policiales por violencia callejera y, según fuentes de Interior, pretendía atentar contra algún objetivo de la costa. Según las mismas fuentes, la banda quiere reconstruir un comando que actúe en el litoral mediterráneo.

Un vecino de la calle del Cardenal Martí avisó a la policía sobre la presencia desde hacía varios días de un vehículo Renault 19 aparcado a la altura del número 12, a escasos metros de una guardería. La matrícula del coche, demasiado vieja para el modelo, y un ejemplar reciente de Le Monde en su interior levantaron sus sospechas. El agente que acudió al lugar solicitó información y comprobó que la matrícula había sido doblada (correspondía, en realidad, a otro vehículo). Mientras esperaba refuerzos, dos jóvenes se aproximaron al turismo con la intención de entrar en él.

El agente les solicitó que se identificaran, momento en que ambos se dieron a la fuga. A pocos metros, en la calle de Albalat, el miembro de ETA era reducido por el agente con la ayuda de un vecino que casualmente presenció la persecución. El acompañante consiguió huir. Fuentes policiales aseguraron ayer que los etarras podían disponer de un segundo coche estacionado cerca con el que habría conseguido salir de la población el fugado antes de que se activaran los controles policiales.

Agentes de la policía procedentes de Alzira (a seis kilómetros de Algemesí) y de Valencia acordonaron la calle donde se encontraba estacionado el coche y ordenaron el desalojo de cerca de 80 personas de las viviendas próximas. También fue evacuada la guardería. Especialistas en explosivos (Tedax) inspeccionaron el coche. En un primer momento, tal como relató el alcalde de Algemesí, el socialista Emili Gregori, los artificieros se prepararon para una explosión controlada al suponer, tras encontrar en el maletero del vehículo cables, productos químicos, una pistola y dos colchonetas, que podía existir un explosivo. Poco después, ante la mirada atónita de centenares de vecinos agolpados tras las cintas de seguridad, los especialistas decidieron, según explicó Gregori, desguazar el coche y desactivar el posible artefacto.

Cerca de las 15.00, los Tedax comunicaron al alcalde el hallazgo de una fiambrera en el interior del coche, que un principio se consideró una bomba lapa, lo que horas después desmitió el director general de la policía, Juan Cotino, quien puntualizó que 'en su interior' no se había 'hallado explosivo alguno'. Sin embargo, fuentes de la lucha antiterrorista señalaron que el automóvil iba a ser cargado de explosivo para un atentado inminente.

El detenido fue conducido en un primer momento a la comisaría de Alzira y después a la Jefatura Superior de Policía de Valencia para trasladarlo a la Audiencia Nacional, en Madrid, adonde estaba previsto que llegara a última hora de ayer. Los primeros datos, según dijo el ministro del Interior, Mariano Rajoy -de visita ayer en Valencia-, apuntan a que los dos etarras 'pretendían atentar contra algún objetivo turístico de la Comunidad Valenciana para sembrar el caos'.

Fuentes de la Delegación del Gobierno confirmaron que el detenido y su acompañante huido se alojaban en un hotel de Valencia. Las mismas fuentes reconocieron que la presencia de los dos etarras demuestra que 'aunque la banda terrorista no tiene una estructura asentada sí trabaja en intentar consolidarla'. Rajoy explicó que el detenido 'forma parte de un comando como los que han actuado en otras ocasiones, de dos o tres personas'. El vehículo que levantó las sospechas fue robado en Francia hace escasas semanas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de junio de 2002