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La banda fracasa en sus últimas campañas contra el turismo en el Mediterráneo

Los últimos intentos de ETA de organizar la infraestructura de un comando en la costa mediterránea para sus campañas de verano contra intereses turísticos se han saldado con claros fracasos. En ocasiones, como ayer, por la acción ciudadana y el trabajo de contraste policial. En otras, por la acción policial en Francia o por la propia impericia de los activistas. El 24 de julio pasado, la falta de preparación en el manejo de explosivos de los nuevos activistas causó la explosión en Torrevieja (Alicante) de una bomba de 10 kilos de dinamita que acabó con la vida de la etarra Olaia Castresana, que preparaba la bomba.

El grupo itinerante en el que estaba intregrada Castresana, que dependía directamente del complejo Donosti de ETA, tenía previsto iniciar una campaña de atentados contra intereses turísticos cuando le reventó la bomba que estaba manipulando en el apartamento que ocupaba.

Al igual que en el caso del grupo neutralizado ayer, Castresana y su novio, Anartz Oiarzabal -que desde entonces permaneció en un talde (grupo) de reserva con la intención de entrar en España para una campaña contra intereses turísticos, hasta que fue detenido por la policía francesa el pasado 2 de mayo-, llevaban menos de dos semanas en la zona.

Los vecinos aseguraban ayer que Aitzol Maurtua Eguren, de 21 años, había sido visto en la última semana en el pueblo de Algemesí, una localidad valenciana de 25.000 habitantes.

Aún es pronto para conocer si Maurtua y la persona que, según la policía, le acompañaba en su huida al producirse la detención estaban preparados para iniciar una campaña violenta o si aún preparaban la infraestrctura del comando. Habrá que esperar a conocer si la investigación conduce a algún piso en donde se encuentre material para cometer atentados y la relación que tenía este grupo con el resto de la banda.

Los datos que obran en poder de la Ertzaintza confirman la vinculación, demostrada en innumerables ocasiones, entre la militancia en los grupos de violencia callejera y el posterior ingreso en ETA. Aitzol Maurtua fue detenido por la policía vasca en 1999 por colocar un cartel junto al domicilio de un edil del PP de Durango. El arrestado es natural de Atxondo, una localidad de la comarca del Duranguesado. Se da la circunstancia de que el 18 de febrero de 1998 Maurtua acudió voluntariamente ante la Audiencia Nacional y quedó en libertad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de junio de 2002