Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Ana Botella pide una reacción "rotunda" ante la violencia doméstica

'Maltratadas' recoge los relatos de víctimas de los abusos de sus parejas

Ana Botella considera una obligación "reaccionar con rotundidad" ante los casos de maltrato a las mujeres. Existe, según la esposa del presidente de Gobierno, "la obligación moral de denunciar con todas las fuerzas algunas injusticias que no se pueden justificar ni tolerar". Así lo expresó ayer en la presentación de Maltratadas (Plaza & Janés), el libro de la periodista Maite Súñer. "Nuestra sociedad no puede rendirse ante el error o el abuso, por muy extendidos que estén", dijo.

La mujer del presidente Aznar considera que es en el campo de la prevención donde las instituciones públicas "pueden desempeñar un papel más destacado". "Aunque no es bueno que el político y las instituciones públicas se inmiscuyan en la vida privada de los individuos, tampoco pueden desentenderse cuando aprecien que el comportamiento de algunos es injusto o incívico", afirmó.

Apeló además a la labor que se puede desempeñar en el seno de la familia, que es "donde realmente se aprende el sentido de la dignidad de la persona" porque, subrayó, el Estado en muchas ocasiones "tiene poco que hacer para resolver problemas cuyas raíces se hunden en la falta de valores de las personas".

Una nube de periodistas esperaba a Ana Botella, aprovechando la presentación de este libro sobre mujeres maltratadas, para preguntarle por el caso de la ex concejal de Ponferrada Nevenka Fernández. Pero no quiso hacer declaraciones. Sí dijo en su discurso que "la superación de todas las situaciones de desigualdad y abuso que aún sufren muchas mujeres exige un cambio de mentalidad".

Y reiteró que "la clave para desterrar estas injusticias no está tanto en la actuación de los poderes públicos cuanto en un conjunto de acciones ordinarias y aisladas que se dan en el ámbito familiar y profesional", concluyó.

Para escribir el libro que ayer presentó Botella, la periodista Maite Súñer ha contado con los testimonios de nueve mujeres maltratadas; mujeres con estudios, sin ellos, de clase media, alta y caracteres diversos; mujeres que resumen los variados perfiles de la maltratada y también de los maltratadores. Súñer aseguró que es un libro "para ser escuchado" porque "para corregir" las situaciones de maltrato hay que empezar "por acercarse a esas mujeres y escucharlas". Muy aplaudida, la autora se daría por satisfecha si su libro sirviese, "aunque sólo sea a una mujer", a salir de una situación de maltrato.

Las protagonistas de este libro, alguna de las cuales estaba ayer en el acto, han pasado por el mal trago de recordar al detalle aquellas dolorosas experiencias para que su ejemplo sirva a otras víctimas en el camino hacia la salida del túnel. De esa forma, "la generosidad de estas mujeres se habrá visto recompensada", dijo Súñer.

Las historias de estas mujeres maltratadas casi siempre son relatos de palizas, estancias en hospitales, comisarías, tribunales. Y miedo, depresión, baja autoestima, vergüenza y sentimientos de culpa.

El libro se subtitula Hablan las supervivientes, si bien, al leer cada relato, se queda en el aire la pregunta: ¿cómo es posible que estén vivas? Algunas de ellas cuentan repetidos intentos de suicidio. Entre estas experiencias surgen a menudo, como segundas víctimas, o primeras, los hijos, espectadores asustados o, en ocasiones, la mano que pide ayuda en un momento crucial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de junio de 2002