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Francia expulsa a Otegi después de interrogarle por gritar "gora ETA"

El dirigente de Batasuna fue retenido hora y media en la frontera y obligado a dar la vuelta

El dirigente de la organización Batasuna Arnaldo Otegi fue expulsado ayer de Francia por la policía del país vecino, que le impidió el paso en la frontera cuando viajaba a Bayona para intervenir en un mitin de grupos nacionalistas radicales. Las autoridades francesas han recuperado la orden de expulsión de 1984 que le fue aplicada para su entrega a la policía española en 1987 para impedirle pisar suelo francés. Otegi fue interrogado por la policía judicial sobre el mitin de San Juan de Luz el pasado 31 de marzo, en el que gritó 'gora ETA' y por el que la fiscalía en España intentó procesarle por apología del terrorismo, en una actuación saldada la semana pasada con un polémico auto del Supremo en el que declaraba la actuación de Otegi como delito de opinión. Según relató a este periódico el propio Otegi, agentes franceses hicieron detener en el puesto fronterizo de Biriatou el vehículo en el que viajaba el político de Batasuna con el también dirigente de esa organización, Juan José Petrikorena.

'Está claro que es una actuación ligada al auto del Supremo', dice el líder de Batasuna

El portavoz de Batasuna aseguró a este periódico que en ningun momento estuvo detenido ni fue trasladado a dependencias policiales, sino que permaneció en las oficinas del propio puesto fronterizo. Hora y media después le dejaron marchar, eso sí, de vuelta a territorio español.

En la actuación participaron agentes uniformados de los CRS (policía antiterrorista francesa) y junto a otros de la Policía Judicial. Éstos le plantearon algunas preguntas y 'comentarios' sobre el grito Gora Euskadi Ta Askatasuna (que se corresponde con las siglas de ETA) en el mitin del Aberri Eguna que Batasuna celebró en San Juan de Luz el 31 de marzo pasado. Esa actuación le valió a Otegi una petición de procesamiento de la fiscalía, zanjada finalmente con la sentencia del Tribunal Supremo anulando tal actuación por considerar que el grito no constituye un delito de terrorismo, sino en todo caso de apología del terrorismo, y que la judicatura española no puede actuar contra él porque el acto se produjo fuera de territorio español.

Los policías comunicaron a Otegi que no podía entrar en Francia porque pesa sobre él una orden de expulsión fechada en 1984, que le fue aplicada ya en 1987, cuando fue entregado a la policía española por el procedimiento de urgencia, como miembro de la organización terrorista ETA.

El líder de Batasuna se ha desplazado con posterioridad a Francia con frecuencia, más aún desde que esa formación se inscribió como partido en el país vecino y decidió fortalecer su implantación en el País Vasco frances. En la población de Bayona mantiene una importante sede y ha ampliado la estructura de liberados que trabajan para la formación.

Otegi alegó ante los agentes que la orden en cuestión había sido revocada por el Tribunal de Pau, pero las comprobaciones efectuadas por los policías en los ordenadores durante el tiempo que estuvo retenido arrojaron el resultado de que la orden está en vigor.

Según le comunicaron y explicó el propio Otegi, la anulación de la orden de expulsión de 1984 por la Corte de Pau fue a su vez derogada posteriormente por el Consejo de Estado, por lo que continúa vigente y pudo ser recuperada por la policía francesa para su expulsión de ayer. En esas condiciones, el dirigente y portavoz de Batasuna puede encontrarse en la misma situación cada vez que intente viajar al país vecino.

Otegi apeló también, según su propio relato, a su condición de 'ciudadano europeo' para reclamar su derecho de circular libremente en un país de la UE, según dijo a este periódico, e igualmente esgrimió su carnet de parlamentario vasco, pero ni uno ni otro argumento le sirvieron ante la policía.

El dirigente de Batasuna dio por hecho que las autoridades francesas actuaron por 'presiones del Gobierno español, para que yo no estuviera hoy en el mitin de Bayona'. Otegi calificó la actuación contra él de 'peregrina' y dijo no comprenderla: 'Ni es la primera vez que voy allí, ni la primera que me piden los papeles en la frontera'. 'Está claro', añadió, 'que es una actuación ligada al auto del Tribunal Supremo', que anuló las actuaciones contra él por el mitin de San Juan de Luz.

Aunque en los primeros momentos de conocerse lo que inicialmente apareció como una detención se barajó también la posibilidad de que al dirigente de Batasuna se le hicieran cumplir los dos meses de prisión -estipulados para quienes quebrantan una orden de expulsión del país y la prohibición de estancia en él-, Otegi pudo recuperar su vehículo y volver sobre sus pasos a este lado de la frontera sobre las ocho y media de la tarde, hora y media después de haber sido interceptado. A las diez de la noche cenaba en Elgoibar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de junio de 2002