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Del Castillo reta al PSOE a revelar que quiere eliminar la asignatura de religión

Los socialistas ven inconstitucional el nuevo trato a esa materia

El PSOE inquirió ayer a la ministra de Educación, Pilar del Castillo, cómo se compatibiliza el principio constitucional de libertad religiosa y la garantía de que España es un Estado no confesional con el nuevo tratamiento que la reforma educativa va a dar a la asignatura de religión. La ministra contestó con un reto al PSOE: aseguró que los socialistas 'no se atreven' a 'mirar de frente' y decirle 'a las familias españolas' que quieren quitar la asignatura de religión, sobre la que 'sigue habiendo un consenso básico'.

La ministra y la diputada socialista Carme Chacón intercambiaron estas acusaciones durante una interpelación en el Congreso de los Diputados del PSOE al Gobierno sobre el nuevo tratamiento de la asignatura de Religión. La ministra retó al PSOE a que diga si quitaría o mantendría la asignatura de religión y preguntó al primer partido de la oposición si no es mejor impartir una asignatura sobre el hecho religioso que tener en el recreo a los alumnos que no quieran acudir a esas clases de catolicismo.

El problema es que la ministra esgrimió estas cuestiones en lugar de responder a las preguntas que el PSOE le planteó en una interpelación parlamentaria al Gobierno en la que los socialistas destacaron el difícil encaje constitucional que tiene la libertad religiosa en España, que es un Estado no confesional, con que la religión vaya a ser una asignatura que compute en el currículo de los alumnos. Y, además, que aquellos alumnos que no opten por esa enseñanza en el catolicismo, deberán cursar una alternativa sobre el 'hecho religioso' que aún no ha sido definido claramente por el Gobierno.

La diputada Chacón planteó tres preguntas a Del Castillo: '¿Qué gana la calidad de la educación con este cambio?'; '¿Cómo va a garantizar el respeto a la no confesionalidad del Estado y el principio de libertad religiosa con esta nueva regulación?' y '¿Cambiará el Gobierno el trato de la religión como asignatura aunque no logre el consenso del Parlamento y de la sociedad española?'.

La ministra obvió las tres preguntas y le espetó a la diputada: 'Si se condena la asignatura de religión, no se debe de dar en horas lectivas, y eso hay que decírselo a las familias españolas'. La ministra añadió que los Gobiernos socialistas, en la LOGSE, mantuvieron la religión como 'área de oferta obligada' y que el problema es que los alumnos que no optan por esa asignatura 'tienen hasta siete alternativas'. Según la titular de Educación, el Gobierno pretende que a esos alumnos que no optan por la asignatura de religión 'se les permita y facilite tener también información sobre el hecho religioso'.

Pilar del Castillo espetó a los bancos socialistas: '¡Digan si quieren que los alumnos sigan en manualidades, o en el recreo, o si deben tener también la oportunidad de conocer el hecho religioso desde otra perspectiva!'.

La diputada Chacón replicó que la ministra no había contestado a ninguna de sus tres preguntas. Subrayó que el PSOE defiende que la religión sea 'una asignatura alternativa' pero no que 'se imponga un deber a quienes no ejerciten el derecho, legítimo, de optar por la enseñanza religiosa'. Carme Chacón criticó con especial dureza que la alternativa a la clase de religión sea de 'clases de Constitución', pues 'la enseñanza en valores constitucionales forma ciudadanos y la enseñanza confesional forma fieles'.

La ministra no quiso hacer uso de su turno de réplica con el argumento de que no tenía 'nada nuevo' que responder a la diputada. Del Castillo respondió con este desplante después de una insólita sesión de control en el Congreso, en la que la bancada de la oposición abandonó el Pleno como protesta por la ausencia de ministros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de mayo de 2002