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Más autogobierno para Cataluña

Estos días está de actualidad la problemática surgida a raíz de los últimos temporales de Levante y sus consecuencias en nuestras mejores playas, que han visto sensiblemente mermada su superficie. Hay que recordar que el Gobierno socialista, de la mano del entonces ministro, el catalán José Borrell, impulsó una Ley de Costas que dejaba en manos del Gobierno central la competencia de la gestión de costas y que excluía de ella a las comunidades autónomas. Ahora, el resultado de tan centralista normativa es que los municipios afectados por el temporal se ven obligados a suplicar reiteradamente al Ministerio de Medio Ambiente para conseguir una ayuda que les sufrague siquiera una mínima parte del coste de la restauración de sus playas. Este hecho contrasta claramente con la actuación decidida del Gobierno de la Generalitat de Cataluña, que en tantas ocasiones ha actuado con celeridad para solucionar toda suerte de situaciones que hayan afectado a distintos territorios de la geografía catalana. La playas constituyen un ejemplo más que nos permite visualizar a la perfección cuáles son las múltiples potencialidades que permitirían una mayor capacidad de decisión política por parte de la Generalitat.

Nuestra apuesta de más autogobierno se centra en ofrecer a todos los catalanes la oportunidad de aprovechar el futuro

Todo el mundo recuerda los hechos acaecidos durante la tramitación de las ayudas a los afectados por la peste porcina. El Gobierno central tiene competencia para solicitar dichas ayudas a la Comisión Europea. El 28 de diciembre pasado, la Generalitat preparó la documentación para reclamar las medidas oportunas al respecto y la mandó a Madrid. No fue hasta el 7 de febrero del año en curso cuando esta documentación llegó a Bruselas, vía Madrid, después de mucho insistir sobre la urgencia de su tramitación. Nadie puede negar que sin el preceptivo paso por la capital del Estado, o lo que es lo mismo, si Cataluña pudiera tener relación directa con la Unión Europea, el trámite se habría acelerado notablemente. Es otro caso que permite constatar cómo la apuesta de CiU para obtener más autogobierno es algo muy palpable para unos u otros ciudadanos. En consecuencia, nuestro planteamiento de incrementar el autogobierno responde a las necesidades cotidianas de la gente.

Nos interesa, además, que Cataluña disponga de las condiciones indispensables para poder hacer frente a los retos económicos, sociales, culturales y tecnológicos de futuro. En este sentido es paradigmática la gestión del sistema aeroportuario catalán. Nuestro objetivo es potenciar los aeropuertos de Barcelona, Reus y Girona, para poder competir a nivel europeo y mundial. La situación actual, centralizada en una empresa estatal, cuestiona la intercontinentalidad de Barcelona y relega las aeroestaciones de Reus y Girona a un papel testimonial, negándoles cualquier potencialidad. Estamos seguros de que con un modelo de gestión concertada por las instituciones catalanas la situación sería muy distinta. Y respecto a otras infraestructuras, caben formulaciones similares. La conclusión siempre es idéntica: hay que decidir y administrar los recursos, la estrategia y las políticas de otra manera, más cercana y consecuente con la realidad del país.

Un reciente estudio de la auditora Ernst & Young afirmaba que Cataluña durante 2001 fue la segunda región europea en número de inversiones de empresas multinacionales. Este dato arroja una lectura contundente: Cataluña es un país atractivo y con un potencial inmenso de progreso.

Nuestra apuesta de más autogobierno se centra en ofrecer a todos los catalanes, sin excepciones ni exclusiones de ningún tipo, la oportunidad de aprovechar el futuro.

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Más autogobierno para progresar socialmente y para construir una nación fuerte, cohesionada, solidaria y con una identidad y una personalidad propias que nos presenten al mundo como un país dispuesto a afrontar los retos de la sociedad del siglo XXI.

Un reciente estudio de la auditora Ernst & Young afirmaba que Cataluña durante 2001 fue la segunda región europea en número de inversiones de empresas multinacionales. Este dato arroja una lectura contundente: Cataluña es un país atractivo y con un potencial inmenso de progreso.

Nuestra apuesta de más autogobierno se centra en ofrecer a todos los catalanes, sin excepciones ni exclusiones de ningún tipo, la oportunidad de aprovechar el futuro.

Más autogobierno para progresar socialmente y para construir una nación fuerte, cohesionada, solidaria y con una identidad y una personalidad propias que nos presenten al mundo como un país dispuesto a afrontar los retos de la sociedad del siglo XXI.

Pere Macias i Arau es secretario general adjunto de CDC y de la federación de CiU

Pere Macias i Arau es secretario general adjunto de CDC y de la federación de CiU

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