Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

Las torres de Isozaki

Hemos leído con atención la entrevista que en el suplemento Babelia del pasado sábado día 27 de abril se hace al arquitecto Arata Isozaki. Nos parece que la información sobre el controvertido proyecto de las torres de Uribitarte, en Bilbao, necesita completarse en favor de la imparcialidad: el proyecto de Arata Isozaki está actualmente sujeto a un proceso judicial.

La modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana de Bilbao en Uribitarte, que posibilita el actual estudio de detalle aprobado por el Ayuntamiento, está en este momento sujeta a una resolución judicial que podrá significar la paralización del proyecto o el derribo de lo que se construya. La asociación de vecinos del Ensanche y del Campo Volantín ha formalizado el pasado día 30 de octubre de 2001 la correspondiente demanda, interpuesta por vía contencioso-administrativa ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco. En la demanda, nuestro gabinete jurídico aprecia 'desviación de poder' por parte de la Administración: hay fundamentos para afirmar que en la aprobación de la modificación por el Ayuntamiento y la Diputación, en vez de perseguirse el bien público, se ha favorecido a los intereses privados de la promotora Vizcaína de Edificaciones.

Estimamos que, debido a la recalificación urbanística que implica la modificación, esta promoción de cerca de 300 millones de euros de facturación llegaría a triplicar los beneficios respecto a una operación realizada sin ese trato de favor. La plusvalía pública generada al permitir las torres en pleno Ensanche supera los 100 millones de euros, cantidad que sería sustraída a todos los ciudadanos. Además, los 42.000 metros cuadrados de viviendas de lujo producirán un enorme impacto medioambiental, hipotecarán los recursos urbanísticos de la ciudad para el futuro y supondrán la destrucción irreversible de bienes del patrimonio vasco protegidos por las leyes.

Todo ello puede evaluarse en detalle visitando nuestra página web (www.bilbao-ch.org).

El señor Arata Isozaki haría mejor en preguntarse por qué se presta a hacer el juego descarado a la especulación inmobiliaria salvaje y a las ambiciones de algunos políticos, claramente en detrimento de los bilbaínos; haría mejor en preguntarse por qué se presta a este juego sin pudor en vez de preocuparse por si tiene o no estilo, o por si alcanza a emular al Pato Donald.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de mayo de 2002