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Numerosas productoras recurren a parajes andaluces como escenarios

Los rodajes de películas se extienden por casi todas las provincias

El rodaje en Cádiz de Muere otro día, la vigésima entrega de las aventuras de James Bond que dirige el neozelandés Lee Tamahori, es sin duda el título actual de mayor importancia que toma esta ciudad como escenario. Sin embargo, no es el único filme. En casi todas las provincias andaluzas se han rodado o se filman películas de gran calibre, tanto extranjeras como nacionales.

Ya se pueden ver las primeras imágenes de Episodio II: El ataque de los clones en las que se incluye unos planos rodados el año pasado en la Plaza de España de Sevilla. El mismo enclave que David Lean escogió hace 40 años para filmar varias secuencias de Lawrence de Arabia aparece ahora en el filme de Georges Lucas con un aspecto muy diferente.

Bastante más presencia va a tener Andalucía en Callas forever que el veterano cineasta italiano Franco Zefirelli ha rodado en diversos parajes de Córdoba -donde se filmó casi íntegramente Pasodoble-, Osuna, la capital hispalense y Guadix.

En la estación de ferrocarril de esta ciudad filmó Spielberg, que ya había rodado en Trebujena El imperio del sol, algunos planos de Indiana Jones y la última cruzada. Para la segunda entrega de este aventurero, el director de E.T. albergó la posibilidad de rodar en la Alhambra, pero finalmente no pudo ser. Tampoco se rodó en Granada las secuencias de 1492, la conquista del paraíso, que se ambientaban en esta ciudad sino en Sevilla.

Esta ciudad será la protagonista de un título de próximo estreno, Semana Santa, del alemán Pepe Danquart. En esta producción, Mira Sorvino encarna a una policía que tiene que acabar con las andanzas de un asesino en serie. A pesar de que se basa en la novela de un escritor que trabajó como guía turístico en Sevilla, quienes han tenido acceso al guión creen que contienen algunos errores de peso. Tras el rodaje surgieron serias discrepancias entre los productores y el director, descontento con el montaje definitivo. Las procesiones se rodaron en Carmona, como antes ocurrió con Nadie conoce a nadie; y es que esta localidad cercana a Sevilla ya ha sido escenario de varios rodajes como Solas, Belmonte y La duquesa roja debido a las muchas facilidades que concede su Ayuntamiento.

Y si la Semana Santa sevillana se rueda en Carmona, no es la primera vez que Cádiz se transforma en La Habana para el cine. Así, antes de estas aventuras de James Bond, sirvió de escenario para Habanera en 1959 y para Cuba veinte años después con un ex agente 007, Sean Connery, de protagonista. Además, Cádiz también se ha transformado en Beirut en la película de acción Comando especial. En cuanto al cine español, muchas han sido las producciones que han escogido Cádiz y su provincia. Fugitivas, Besos para todos, Volaverunt son las últimas de una larga lista en la que también se incluyen títulos de Jaime de Armiñán, Pedro Almodóvar, Ricardo Franco y Josefina Molina, entre otros.

En Málaga se han rodado últimamente Torremolinos 73, El deseo de ser piel roja y Caja 507, con Antonio Resines y José Coronado. Pero, de los últimos títulos, el más célebre es Torrente II: Misión en Marbella, localidad donde Mariano Ozores y Miguel Hermoso ya filmaron antes.

Hace unas semanas se estrenó muy discretamente en España Sexy beast, una historia de mafiosos protagonizada por Ben Kingsley y ambientada en una playa malagueña, pero rodada en Almería. Esta provincia ha sido visitada por una amplísima lista de directores pero, paradójicamente, el año pasado no acudió allí ningún cineasta español según el informe anual de la Academia del cine español. Sí lo hicieron los americanos con la citada Sexy beast y Punto de mira y los ingleses con Morality play, protagonizada por Willem Dafoe. En cualquier caso, este año ha empezado bien con la llegada de Álex de la Iglesia y su séquito de vaqueros en 800 balas.

No pudo ser

Con el rodaje de Muere otro día se compensa de algún modo que otra entrega de James Bond, El mundo nunca es suficiente no se llegara a rodar en Sevilla, sino finalmente en Bilbao. Pero este título no ha sido desde luego el único que, a pesar de estar previsto, no se ha llegado a filmar en Andalucía. La capital andaluza también fascinó a John Woo, director de Misión Imposible II, pero no sólo no pudo rodar en ella sino que, además, la imagen que aparece en la película dista mucho de ser real. En Almería, el flamante ganador de un Oscar, Ron Howard, iba a llevar al cine el episodio de la bomba de Palomares, pero nunca más se supo. Capitán Trueno de Bajo Ulloa y El regreso de Fu-Manchú, de Álex de la Iglesia, también son proyectos aparcados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de abril de 2002

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