Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El PP deja la comisión vasca de seguridad porque le impiden reflejar su apoyo a la Ley de Partidos

Los socialistas condicionan su participación a que se acepten dos de sus propuestas

La comisión vasca de seguridad no pudo concluir ayer su trabajo al exigir el PP que en el documento final figure un voto particular en el que dejaría constancia de su apoyo a la reforma de la Ley de Partidos y, por tanto, a la ilegalización de Batasuna, entre otras medidas contra ese grupo. El PP no acudirá a la próxima reunión de la comisión, prevista para el 2 de mayo, si no se le garantiza que su posición quedará reflejada en el acuerdo final. El PSE estima que no es momento para votos particulares, ya que el debate sigue abierto. Los nacionalistas juzgan que el PP quería marcharse de la comisión.

Los representantes de los partidos del Gobierno vasco -PNV, EA e IU- darán su respuesta a la pretensión de los populares tras someterla a la consideración de sus respectivas Ejecutivas. Las formaciones vascas y el Departamento de Interior -el Ministerio tampoco acudió a la reunión de ayer- se citaron de nuevo para el próximo 2 de mayo.

Los nacionalistas interpretan que el PP buscó una excusa para abandonar una comisión -el único foro no institucional compartido- en la que siempre estuvo incómodo. Rafael Larreina, portavoz de EA, alabó el trabajo 'responsable, constructivo y positivo' del representante popular en la comisión, el parlamentario vasco Carlos Urquijo, y juzgó que 'el PP ha frenado esa labor', obedeciendo, sugirió, a 'la estrategia para las municipales encargada a Mayor Oreja'.

Tanto nacionalistas como socialistas coincidieron en señalar que el de ayer no era el momento adecuado para plantear la inclusión de cualquier reserva, puesto que todavía no se había cerrado el acuerdo ni se ha elevado éste a la comisión de partidos e instituciones presidida por el lehendakari, Juan José Ibarretxe.

La exigencia del PP impidió debatir los puntos que quedaron sobre la mesa la semana pasada: la reforma del artículo 505 del Código Penal para endurecer el trato a las amenazas a concejales, y del 6 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (Loreg), para entorpecer la presentación a las elecciones de personas vinculadas al terrorismo.

El PSE ha matizado su posición. Inicialmente reclamó la inelegibilidad para cualquier persona procesada, aunque no mediara condena. Ayer se refirió a personas 'condenadas, aunque su sentencia no sea firme'.

Los tres partidos integrantes del Gobierno vasco debían pronunciarse ayer sobre estos dos extremos, tal y como quedó emplazado en la reunión del pasado día 11. Pero no hubo ocasión: al poco tiempo de comenzar la reunión, Carlos Urquijo puso sobre la mesa como cuestión previa la aceptación de un texto de reserva, o voto particular, de su partido. En él se reconoce la importancia de las reformas legales que ayer iban a quedar pactadas, pero se las califica de 'insuficientes'. Y, además, el PP quería dejar constancia de su deseo de impulsar mociones de censura en los Ayuntamientos con alcalde de Batasuna, de bloquear a esa formación cualquier financiación pública desde las instituciones vascas y de respaldar la reforma de la Ley de Partidos. Larreina se mostró 'sorprendido' por la actitud del PP, al plantear como exigencia la aceptación en el documento final de una reserva igualmente 'sorprendente'. 'Es como si nosotros quisiéramos hacer constar que estamos por la vía del diálogo y la autoderminación', dijo. La comisión técnica de seguridad, que tiene por objeto mejorar la seguridad de los cargos locales y protegerles de presiones y amenazas, penalizando éstas, 'no es foro' para expresar las posturas políticas globales de los partidos sobre el terrorismo, adujo Larreina.

Invitación al regreso

Este dirigente de EA apuntó que desde el principio ha existido 'incomodidad con este trabajo conjunto en dirigentes [del PP] que no se sientan a la mesa y buscan disculpas para que los trabajos no lleguen a término'. Larreina invitó a los populares a reconsiderar su postura y volver a la comisión.

Sobre las dos propuestas pendientes del PSE, 'hay campo de encuentro', aseguró. El PNV, el partido que al parecer más oposición mostró a admitir el texto de reserva del PP, no ofreció su versión ni opinó, ateniéndose a su decisión de esperar al final de los trabajos. En su comparecencia tras terminar la reunión, el PSE puso en primer plano esos dos motivos de desacuerdo que subsisten, y definió como 'imprescindible' un acuerdo en ambos para estampar su firma.

El representante socialista en la comisión, Víctor García, vinculó el buen final de los trabajos de esta comisión con que haya el mismo desenlace en la que trabaja en la moción que la asociación de municipios vascos debe trasladar a todos los ayuntamientos. 'Todo ello forma un conjunto inseparable, acordado en la reunión del 22 de febrero con el lehendakari', dijo. García afirmó que así se lo hará saber hoy a Ibarretxe el secretario general del PSE, Patxi López, en la que será su primera entrevista.

Los partidos integrantes del Gobierno quedaron emplazados a responder el 2 de mayo tanto a la pretensión del PP sobre su texto de reserva, como a las propuestas de los socialistas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de abril de 2002