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Jospin acusa a Chirac de jugar con 'la credibilidad de Francia' en la UE

El líder socialista cree que el presidente practica un doble juego

El candidato socialista a la presidencia de Francia, Lionel Jospin, acusó ayer implícitamente a Jacques Chirac de practicar un doble juego respecto a Europa. El jefe del Estado dijo el martes que 'no es imperativo' alcanzar el equilibrio de las finanzas públicas en 2004 y que 'no hay ningún calendario'. Jospin tardó 24 horas en considerar 'estomagante' que Chirac hubiese dicho 'lo contrario' en la Cumbre de la UE en Barcelona.

Según el candidato socialista, Jacques Chirac se había comprometido en Barcelona a alcanzar el equilibrio presupuestario en 2004. 'Se trata de la credibilidad de Francia', argumentó el todavía primer ministro. Chirac intenta demostrar que puede cumplir sus promesas de rebajar sustancialmente los impuestos -33% menos en el de la renta, además de reducir el de sociedades- para dinamizar la economía francesa, aunque esto exija aplazar a 2007 la fecha del equilibrio de las finanzas públicas.

Pero Jospin exhibió en televisión el documento acordado en Barcelona, que compromete a los Estados miembros a llegar a 'una situación presupuestaria próxima al equilibrio o excedentaria' de aquí a 2004.

Jospin explicó detalladamente que él no comprometió a Francia con el Pacto de Estabilidad, firmado en 1996. 'Yo estaba entonces en la oposición, fue él quien comprometió a Francia' en ese objetivo. Concedió al adversario el derecho a cambiar de opinión e incluso se mostró comprensivo de que lo haga porque, 'como ha propuesto rebajas de impuestos tan importantes, al mismo tiempo que aumenta los gastos (...), esto no va a funcionar'.

'Pero entonces', argumentó Jospin, 'hay que decírselo a nuestros socios europeos, porque se trata de la credibilidad de mi país, de Francia; habría que decirles que el jefe de la delegación francesa en la cumbre de la UE no firmaba la renovación del compromiso, que adoptaba otra posición. Lo que no puede es comprometerse en Barcelona, como lo hizo ante nuestros socios, y decir tres días después lo contrario a los franceses'.

El primer ministro se atribuyó a sí mismo propuestas 'menos ambiciosas, o menos demagógicas' -su rebaja de cargas alcanzaría como máximo el 10% del impuesto sobre la renta y no prevé reducir el de sociedades-, pero cree que puede mantenerlas sin poner en peligro el compromiso europeo. 'En todo caso, hay que escoger: presidir de otro modo es justamente proponer compromisos, opciones, y después, ser capaz de sostenerlos'.

El presidente francés replicó a los ataques de Jospin anoche durante un acto electoral al asegurar que 'una situación próxima al equilibrio' quiere decir que no es una obligación imperativa.

Según Chirac, esta decisión fue tomada a iniciativa del ministro de Finanzas del Ejecutivo socialista, Laurent Fabius, 'probablemente para protegerse un poco de la laxitud del Gobierno'.

Al ataque de Jospin sucedió una crítica implícita a Chirac del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Win Duisenberg, quien calificó ayer de 'vital' que 'los compromisos adoptados para llegar al equilibrio presupuestario de aquí a 2003-2004 sean mantenidos rigurosamente por los Estados miembros'. En una conferencia de prensa celebrada en Francfort, el presidente del BCE insistió en que los Gobiernos deben mantener los objetivos si quieren 'hacer creíbles las políticas económicas'.

Estas declaraciones calientan una campaña electoral en la que finalmente competirán 16 aspirantes. El órgano constitucional ha dejado fuera al decimoséptimo, Nicolas Miguet, por no haber alcanzado las firmas necesarias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de abril de 2002