Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Necrológica:NECROLÓGICAS

Rudolf Hell, inventor, precursor del fax y el escáner

Rudolf Hell, inventor de los precursores del fax, el escáner y otros ingenios para la transmisión electrónica de textos e imágenes, falleció a los 100 años en Kiel (Alemania). Hell, que el pasado 19 de diciembre asistió ya visiblemente fatigado a la celebración de su centenario, consagró su vida al desarrollo de aparatos que revolucionaron el trabajo de periodistas, oficinistas y administrativos, y aligeraron la rutina burocrática.

Este pionero de las técnicas de la telecomunicación empezó a trabajar en la década de los años veinte en la idea de transformar ideas, imágenes y textos en sistemas de puntuación y líneas, capaces de ser transmitidos electrónicamente. Nacido en Baviera, Hell presentó a los 24 años su primera patente, consistente en un diseccionador de imágenes electrónico, considerado uno de los fundamentos de la televisión. Poco después se trasladó a Berlín para fundar su propia empresa, en 1929, en la que desarrolló el primer y prehistórico fax, un sistema para la transmisión electrónica de signos escritos, bautizada como el Hellschreiber, que permitía enviar noticias a todas partes del mundo. En los años cincuenta inventó una especie de 'clichógrafo', que facilitaba la impresión de imágenes fotográficas en prensa y, en la década siguiente, un precursor de lo que ahora se conoce como escáner. De ahí saltó a lo que se llamó Hellcom-Digiset, un sistema computerizado que, por primera vez, conseguía descomponer las imágenes en elementos digitales.

En la década de los setenta se retiró de la comunidad de inventores y vendió su empresa a una filial de Siemens, que siguió desarrollando sus ideas en innovadores aparatos de transmisión de textos e imágenes. Hell pasó los últimos años de su vida en Kiel, en el extremo más nórdico de Alemania, alejado de su Baviera natal y también de Berlín, donde desarrolló la mayoría de sus ingenios.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de marzo de 2002