Reportaje:AMÉRICA LATINA

Un 'efecto tango' menor para Chile

Enersis registra unas pérdidas de 112 millones de dólares por la crisis argentina

Aunque el vendaval de la crisis económica y financiera de Argentina ha cruzado por encima de las cumbres de la cordillera de los Andes para aterrizar en el vecino Chile, el viento ha llegado debilitado, reducido a una brisa gélida que ha enfriado algunos negocios pero que no ha impedido paralizar una economía con sus cuentas en orden.

Hasta ahora, el 'efecto contagio' de Argentina no se ha traducido en una epidemia en América Latina
Las exportaciones chilenas a Argentina representan el 3,5% del total, y en su mayoría son de 'pymes'

El impacto de la crisis económica y financiera de Argentina ha sido asumido por algunas grandes empresas afincadas en Chile con inversiones en el país vecino, entre ellas la eléctrica Enersis, del grupo Endesa España -presidida por Rodolfo Martín Villa-, y ha sido más fuerte pero menos visible entre exportadores medianos y pequeños, por los atrasos que han sufrido sus pagos.

Hasta ahora, el efecto contagio de Argentina no se ha traducido en una epidemia en América Latina, como ya ocurrió con la crisis de la deuda externa en los años ochenta, pero sí es cierto que todos los países han resultado, en cierto modo, impactados. El factor determinante será la evolución de los flujos de capital foráneo fresco a la región. Los gobiernos confían en que los inversores sepan diferenciar la situación de cada uno de los países.

En Chile, la segunda economía latinoamericana con mayor crecimiento el año pasado, las autoridades plantearon durante 2001 que el país estaba blindado o desacoplado del efecto argentino. Pero en este verano austral, el mensaje matizó al admitir el riesgo, aunque restringido y pequeño. Un informe de Hacienda en enero plantea que el stock de la inversión chilena en Argentina asciende de 3.000 a 5.000 millones de dólares, según cómo se mida. Estas empresas tendrán 'efectos patrimoniales negativos, pero acotados', que no deberían generar problemas de liquidez ni de solvencia, según sostiene el informe. La empresa chilena promedio con inversiones en Argentina recibe desde el país vecino menos del 20% de sus ingresos totales, y sus garantías otorgadas representan 3,6 de sus activos totales.

Tampoco el efecto comercial es de envergadura. Las exportaciones chilenas a Argentina representan el 3,5% del total, y en su mayor parte corresponden a pequeñas y medianas empresas. El informe estima en un máximo de 0,37% del PIB el impacto en Chile de la devaluación argentina, por disminución de exportaciones y aumento de importaciones. La exposición de los bancos chilenos en el país vecino es equivalente a 0,48% de sus colocaciones, por lo que 'el sector financiero no corre ningún riesgo', agrega el informe.

Efecto en Enersis

Otros sectores también han sufrido. Como la matriz para los negocios latinoamericanos de EE, Enersis, que está situada en Santiago, el efecto de devaluación argentina también rebotó en las cuentas de esta empresa. En cambio, en el caso del otro gran inversor español presente en Argentina y Chile, Telefónica, con su oficina matriz en Madrid, al menos el impacto directo no llegó hasta Santiago. Enersis controla el 65% de la distribuidora argentina Edesur, participa en tres generadoras en ese país (centrales Buenos Aires y Costanera e hidroeléctrica El Chocón) y en una década ha invertido 2.024 millones de dólares en estas compañías.

El presidente de Enersis, Alfredo Llorente, afirmó esta semana en Santiago que el impacto de la crisis argentina en 2002 sobre los flujos netos (cash flow operativo menos gastos financieros) de Enersis será de 112 millones de dólares. El monto representa el 18,6% de los flujos totales de Enersis en 2001 y corresponde al máximo castigo esperado. Su estimación se basa en las expectativas del dólar (considera un cambio de dos pesos por dólar) y la caída de la demanda eléctrica, que es del 4% y no incluye ningún factor que lo atempere de alguna eventual compensación para los inversores extranjeros por parte del gobierno del presidente argentino Eduardo Duhalde.

Deudas de Edesur

Llorente niega que Edesur está presionada por los bancos, a los que debe 250 millones de dólares (190 fuera de Argentina y 60 en el interior). La compañía ha extendido sus vencimientos sin garantías adicionales ni el apoyo de Enersis. Por ello, sostiene, la reacción bursátil en Chile, donde los títulos de Enersis cayeron 36%, 'ha sido exagerada y no es proporcionada al eventual perjuicio en el peor de los escenarios'. Atribuye la sobrerreacción al impacto del caso Enron y a un exceso de especulación en el mercado.

Las acciones de Enersis en Santiago y sus ADR han tendido a recuperarse después de que la empresa informara a la Superintendencia de Valores y Seguros del alcance probable del efecto Argentina y diera a conocer sus resultados del 2001. Llorente asegura que Enersis es un grupo sólido que creció un 36,5% en 2001, con operaciones diversificadas en cinco países y presente en las diferentes áreas del negocio eléctrico. 'Otras empresas no pueden decir lo mismo', explica. También defiende a Edesur como poco endeudada y capaz de entregar utilidades de cien millones de dólares anuales en régimen normal.

'Se nos está quemando el piso de abajo'

Una delegación de empresarios y ejecutivos de las mayores empresas chilenas afectadas por la devaluación argentina se reunió en febrero con Duhalde, sin salir con nada concreto en las manos, salvo la expectativa de que no serán discriminados y se regularizarán los pagos. La estimación es que las pérdidas contables de los inversores superarán los 150 millones de dólares (salvo que prosiga la devaluación), mientras los pagos atrasados a exportadores locales son de cerca de cien millones de dólares. Unas 1.700 exportadoras chilenas han sufrido el retraso en sus retornos. "El impacto depende de la diversificación de cada empresa", afirma el presidente de la Asociación de Exportadores de Manufacturas (Asexma), Roberto Fantuzzi. El dirigente reclama más imaginación de las autoridades porque "Argentina está en el mismo edificio que nosotros, y se nos está quemando el piso de abajo". Se espera, eso sí, un aumento del interés de argentinos por trabajar en el país. "Nos beneficiaría porque es mano de obra más preparada", dice Fantuzzi. En el sector energético, la interrupción en febrero del envío de gas a Chile, debido a una huelga en Argentina, intranquilizó, pero no obligó a racionar el consumo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 09 de marzo de 2002.

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