Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La ganadora del Azorín defiende la interrelación de géneros literarios

La escritora Eugenia Rico (Oviedo, 1972), que obtuvo el Premio Azorín fallado en Alicante el jueves por la noche por su novela La muerte blanca, defiende nuevos esquemas literarios, alejados de los géneros tradicionales. 'Pienso que todo está relacionado: la poesía, la narrativa, los cuentos o el periodismo', declaró la autora después de recibir el galardón, convocado por la Diputación de Alicante y la editorial Planeta y dotado con 60.101 euros.

Eugenia Rico, que publicó en Planeta hace dos años Los amantes tristes, recuerda cómo a los 16 años redactó una primera novela; antes había hecho algunas poesías y tiene escritas otras tres novelas. La autora asturiana, licenciada en Derecho y Relaciones Internacionales, también colaboró con la prensa local, y desde hace años reside en el barrio madrileño de Malasaña. 'El periodismo también es literatura', señaló la escritora, quien espera que el Azorín le permita 'seguir escribiendo y dejar de lado su trabajo de abogada'.

En síntesis, la obra galardonada es 'la historia de una búsqueda, de la ausencia de una persona que dejó un hueco que eternamente se convierte en presencia'. La protagonista, una mujer, que pierde repentinamente a su hermano, se enfrenta a la muerte de un ser querido. 'Narro una forma de amar diferente, no la tradicional y pasional de pareja, sino más bien la relacionada con la fraternidad y la familia', dijo.

Contradicciones

Cada miembro del jurado ofreció una versión particular de la obra ganadora. 'Es una novela casi sin argumento', comentó la galardonada en la edición anterior, la escritora gallega Luisa Castro. 'Permítanme discrepar, pero creo que esta obra tiene un argumento muy claro; se trata de una novela conmovedora que engancha de principio a fin', resaltó Antonio Mediavilla. Antonio Díez, profesor de Literatura en la Universidad de Alicante, destacó que es una obra 'poco comercial'. El representante de la editorial Planeta, Carlos Revés, estimó el trabajo ganador como 'muy comercial, y además muy bueno; el problema es que muchos creen que la calidad y la comercialización están reñidos, pero se equivocan'.

Todos los miembros del jurado coincidieron en destacar la apuesta innovadora de la autora, y la calificaron como una 'elegía narrativa muy conmovedora'. La escritora reconoció que ha buscado 'explorar los límites y la dualidad entre el bien y el mal, llevado al abismo para plasmar cómo la vida puede cambiarnos a todos en un momento determinado'.

En la cena del fallo de la 24ª edición del Premio Azorín, que reunió a 400 invitados, hubo pocas caras conocidas y ausencias políticas como la del presidente de la Generalitat Valenciana, Eduardo Zaplana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de marzo de 2002