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Reportaje:ECOLOGÍA

EE UU exporta más del 50% de su basura electrónica a países pobres de Asia

Miles de personas cobran dos euros al día por reciclar en malas condiciones materiales peligrosos para la salud. La Unión Europea es la única que regula el movimiento transfronterizo de residuos informáticos

La basura electrónica molesta en casa. Mejor que la reciclen otros. Miles de chinos, indios y paquistaníes pobres malviven reduciendo a la mínima expresión lo que antes eran el ordenador más potente, la impresora más rápida o el monitor de mayor resolución.

Más del 50% de los residuos informáticos de Estados Unidos, con componentes altamente tóxicos, se exportan a países en desarrollo a través de brokers, según un informe elaborado por las organizaciones medioambientales Basel Action Network y Silicon Valley Toxics Coalition, con la colaboración de Greenpeace China. PC, impresoras, pantallas y teclados, antiguos o inservibles, son una bomba de relojería: contienen unas 1.000 sustancias diferentes, muchas de las cuales son dañinas para el medio ambiente y las personas.

Estados Unidos, a diferencia de la Unión Europea, ha rechazado firmar el tratado de la Convención de Basilea, que trata de evitar el movimiento transfonterizo de residuos peligrosos. La EPA (agencia de protección del medio ambiente norteamericana) confirma que gran parte de los desechos electrónicos son exportados.

Sólo en 1998, en este país pasaron a mejor vida 20 millones de PC (siete millones de toneladas). Los expertos calculan que, en tres años, por cada ordenador vendido habrá uno anticuado. Entre 1997 y 2007, se llegará a 500 millones de ordenadores viejos: 20 millones de toneladas. Durante el año 2002 se espera reciclar 12,75 millones de equipos, incluidos monitores y teclados.

China no lo permite, pero abunda la entrada ilegal de equipos electrónicos viejos. En la zona de Guiyu, al noreste de Hong-Kong, los canales de irrigación del arroz son ahora vertederos de tubos de rayos catódicos. Es sólo una parte de los centenares de montañitas de chatarra electrónica por reciclar, según constataron los autores del informe. Las muestras recogidas de agua y sedimentos revelan niveles alarmantes de metales pesados. Ahora también sacan tajada los portadores de agua potable.

El personal que manipula sin protección los cartuchos de impresora, muchas veces niños y mujeres, inhalan nubes de carbonilla; queman al aire libre plásticos de cables y carcasas con dioxinas brominadas para recuperar cobre y acero; rompen a martillazo limpio tubos de rayos catódicos para obtener las bobinas de cobre o bañan circuitos y chips en ácidos para extraer metales preciosos como el oro.

El salario: dos euros al día. Contrapartidas: grandes facilidades para contraer silicosis, cáncer y otras enfermedades graves, aseguran los expertos que han realizado el informe.

Mientras, la Unión Europea está preparando una nueva directiva que prohibirá usar en los equipos plomo en soldadura, los retardantes de llama polibrominados, el cromo hexavalente y el mercurio. 'Los fabricantes deben responsabilizarse completamente del ciclo de vida de sus productos y asegurarse de que las operaciones de reciclaje se realizan en el país donde se consuman', afirma a Ciberp@ís Jim Pucket, secretario de Basel Action Network.

En Estados Unidos, sólo las grandes empresas y constructores deben reciclar la electrónica. Microsoft, con 50.000 empleados y más de un ordenador por cabeza, reemplaza cada máquina a los tres años. Los particulares pueden tirarlos al cubo de la basura, según la actual regulación de la EPA.

El problema se agravará con el vertiginoso ritmo tecnológico: expertos del Gobierno norteamericano creen que tres de cada cuatro ordenadores vendidos, cientos de millones, permanecen almacenados sin destruir. En muchos garajes duermen dos o tres máquinas. A los consumidores les cuesta desprenderse de algo que, con suerte, no vale más que un puñado de dólares. El basurero electrónico de EE UU crecerá con el apagón analógico de 2004, que obligará a reemplazar los televisores por otros digitales de alta definición.

La Unión Europea obligará a los fabricantes a reciclar

La Unión Europea prepara una doble directiva sobre materiales peligrosos y reciclaje electrónico que afectará profundamente a la industria. Los grandes constructores de informática ya siguen políticas medioambientales. El servicio Global Asset Recovery System de IBM reutiliza los equipos vendidos bajo leasing, la tercera parte del total. Al final, acaban reciclados en sus plantas de Alemania, Francia y Estados Unidos; 55.000 toneladas al año. 'El problema de los residuos no es técnico, sino logístico y económico', explica Víctor Duart, director de medio ambiente y seguridad de productos de IBM para EMEA. Por cada kilo de PC reciclado, esta multinacional tiene un coste neto de 0,5 euros; el beneficio lo saca con grandes máquinas. En Norteamérica, los consumidores pueden enviar a IBM cualquier tipo de equipo, siempre que abonen 29,99 dólares (34,6 euros), cantidad desgravable. En Alemania no cobra, pero no se ocupa de la retirada. En España, Hewlett-Packard ofrece un servicio a las empresas para la recogida gratuita de cartuchos de impresora (100.000 unidades en 2001) y los lleva para reciclar en una planta alemana. En los últimos cuatro meses, la empresa vasca Indumetal ha tratado en su planta 30.000 toneladas de hardware retirados por HP, según Ignacio Urbelz, portavoz de la compañía. Esta compañía recoge equipos de particulares por 33 euros la unidad. Dell ofrece un servicio de recuperación para grandes organismos en más de 30 países. El año pasado introdujo en Europa el servicio eCycle disponible para cualquier marca de ordenador.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de marzo de 2002

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