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El Defensor del Pueblo andaluz alerta sobre la exclusión de inmigrantes marroquíes en Huelva

Unos 7.000 europeos del Este sustituyen a magrebíes que disponen de permiso de trabajo

El Defensor del Pueblo andaluz, José Chamizo, alertó ayer sobre el riesgo que entraña la sustitución de trabajadores marroquíes por otros procedentes de la Europa del Este. 'Me parece una estrategia peligrosa porque creamos una exclusión hacia los marroquíes', dijo, después de reunirse con representantes de varios municipios de Huelva, donde vagan entre 5.000 y 7.000 inmigrantes norteafricanos que han sido sustituidos en esta campaña por polacos y rumanos contratados en origen. La mayoría de los marroquíes dispone, paradójicamente, de permiso de trabajo.

La decisión de los empresarios freseros de contratar a 7.000 temporeros en Polonia y Rumania para garantizarse la mano de obra suficiente para atender la campaña agrícola ha dejado sin opciones a un grupo similar de trabajadores que habían participado en campañas anteriores y que, en muchos casos, disponen incluso de un permiso de trabajo específico para la provincia de Huelva.

En esta situación, que afecta sobre todo a inmigrantes de nacionalidad marroquí, se encuentran entre 5.000 y 7.000 extranjeros que deambulan por los municipios freseros sin dinero para comer ni pagarse un alojamiento. 'Viven en la calle y duermen donde pueden', describió el alcalde de Lepe, José Oria. El regidor señaló que ante estas circunstancias difíciles teme que 'la fuente del conflicto pueda sobrevenir en cualquier momento'.

El defensor del Pueblo andaluz, José Chamizo, que se reunió ayer con representantes de ocho localidades freseras, mostró su preocupación por el desplazamiento de marroquíes por trabajadores de la Europa del Este. 'Me parece una estrategia peligrosa porque creamos una exclusión hacia los marroquíes', comentó.

Chamizo explicó que la situación generada por la decisión de los empresarios de ofrecer contratos en origen en Polonia y Rumania puede generar conflictos por el callejón sin salida en el que se encuentran 'muchos de los que venían a trabajar y no encuentran dónde'. El defensor del Pueblo dejó claras las ventajas de los contratos en origen, por el amparo laboral de los inmigrantes, pero abogó por compaginar esta fórmula de empleo con las ofertas a extranjeros que ya están en el país y disponen de permisos de trabajo.

Los empresarios freseros decidieron recurrir a esta fórmula de contratación para evitar las pérdidas económicas que les ocasionó la falta de temporeros en la campaña anterior. 'Dicen que no tenían la seguridad plena de que volvieran los trabajadores con permiso', indicó Chamizo.

La situación para los inmigrantes que carecen de trabajo se ha agravado, además, por el cierre de los comedores asistenciales que funcionaron hasta la campaña pasada en algunos ayuntamientos de Huelva. Después de entrevistarse con los alcaldes, Chamizo anunció que pedirá a la Administración y a organizaciones como Cáritas que 'activen mecanismos' para ofrecer una atención humanitaria al colectivo.

A medio plazo, el Defensor del Pueblo pretende lograr que el Gobierno amplíe a todo el territorio los permisos de trabajo de ámbito provincial que poseen numerosos inmigrantes que no pueden trabajar en esta campaña, o bien hacia zonas donde se demanda mano de obra. La mayor concentración de norteafricanos sin trabajo se está registrando en seis poblaciones (Almonte, Moguer, Palos de la Frontera, Cartaya, Lucena y Rociana del Condado).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de marzo de 2002