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Reportaje:

Tres españolas en el 'top ejecutivo'

'The Wall Street Journal' elige a las 25 europeas más poderosas

Es el top 25 del poder económico femenino en Europa, las mujeres de negocios que más y mejor han gestionado durante 2001 y que son reconocidas por sus compañeros y rivales como 'líderes en su industria'. Ésta es, al menos, la teoría del diario financiero neoyorquino The Wall Street Journal, que publicó ayer su lista anual de las Mujeres de negocios de más éxito en Europa. Esta vez eran 25 ejecutivas. En 2000, un año mucho más positivo para la economía que el conflictivo 2001, fueron 30.

La lista está encabezada por Sari Baldauf, la presidenta de Nokia Networks, una finlandesa de 46 años que envía cartas a sus empleados de su puño y letra, y que acaba de tomarse seis meses sabáticos para estudiar literatura e idiomas (ya habla seis lenguas). Baldauf, según explica The Wall Street Journal, ha sido elegida porque ha logrado darle la vuelta a la división de redes de Nokia despidiendo sólo a 1.000 de sus 23.000 empleados.

'La mejor manera de distinguir a una mujer es tratarla como a un hombre', dice Salarich

En la lista también hay tres españolas. María Marced, co-directora general para Europa, Oriente Medio y Africa (EMEA) de Intel Corporation, ha logrado colarse en el podium y ocupa el puesto número tres; Magda Salarich, directora comercial de Citroën Europa, se sitúa en el séptimo lugar; y Rosa Cullel, directora general adjunta ejecutiva de La Caixa, aparece en el número 14. Marced, de 47 años, vive en la población inglesa de Bath, con su marido y su hija. Salarich tiene 45 años y dos hijos, y vive a caballo entre París y Madrid. Cullel, de 43 años de edad, reside en Barcelona con su marido y sus dos hijos. Una media rápida entre las tres demuestra que la ejecutiva española de éxito en 2001 tiene 45 años, está casada, tiene 1,6 hijos y viaja mucho.

El medallero de 2000 era, en todo caso, más llamativo, ya que había cinco españolas en la lista: Fabiola Arredondo (de Yahoo!), Ana Patricia Botín (entonces miembro del consejo del BSCH), Esther Koplowitz (miembro del consejo de FCC y Vivendi), Isabel Aguilera (directora general de Dell España) y la propia Salarich. Arredondo, que ocupaba el primer puesto entre las 30 elegidas, dejó poco después su cargo como directora general de Yahoo! Europa para poner en marcha un proyecto que aún no ha visto la luz.

La lista de 2001 cubre una gran variedad de nacionalidades; hay inglesas, francesas, polacas, rusas. Pero no hay alemanas. Tampoco las hubo en 2000. Según la teoría de The Wall Street Journal, las mujeres alemanas luchan para romper una cultura corporativa dominada por los hombres, pero fallan. Sólo un 3,7% de los puestos ejecutivos de las compañías germanas están ocupados por mujeres -es la cifra más baja de toda Europa-, y únicamente el 10% de los docentes de las universidades germanas son profesoras. Las mujeres sólo tienen éxito 'si envían un mensaje al mundo aclarando que no están interesadas en tener familia', asegura un ejecutivo alemán citado por el diario. Respecto a los sectores donde trabajan, y como en 2000, las mujeres que más destacaron el año pasado lo hicieron en el mundo de la tecnología y los medios de comunicación.

¿Cómo se escoge a las elegidas? Los criterios no se hacen públicos, y la selección la realizan once personas cada año -esta vez también había una española, María Eugenia Girón, presidenta de Carrera & Carrera-. Sí se publican los méritos de las selccionadas, que, en el caso de las tres españolas y según The Wall Street Journal, son transparentes. María Marced incrementó los ingresos de Intel en 6.600 millones de euros en 2000. Magda Salarich produjo el coche más vendido del año en España. Rosa Cullel ha lanzado la tarjeta prepago en Internet de La Caixa y ha puesto en marcha 'un exitoso' programa de satisfacción de clientes.

Son mujeres ocupadas, también. A primera hora de la tarde de ayer, tres de las cuatro españolas destacadas por el diario -las elegidas y la que eligió- se encontraban trabajando, en importantes reuniones de las que era imposible sacarlas. Cullel, por su parte, estaba en un avión, viajando desde Estados Unidos a España. Salarich sí abandonó su reunión cinco minutos para hablar con EL PAÍS y, después de agradecer la distinción -'de bien nacidos es ser agradecidos'-, quitaba importancia al nombramiento. 'Yo lo que quiero de verdad es vender 1.300.000 coches este año', se reía. Y reflexionaba: 'Esto de nombrar 25 ejecutivas al año me confunde. La mejor manera de distinguir a una mujer es tratarla como a un hombre y juzgar los resultados de su trabajo, sin que importe su sexo'. Después se disculpó. Debía volver a su reunión a toda prisa. 'Ahora trabajo 15 horas al día', explicaba. The Wall Street Journal decía que eran 12.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de febrero de 2002