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800 altos oficiales en la reserva piden la retirada de los territorios

Cerca de 800 generales y coroneles en la reserva del Ejército y de los servicios secretos de Israel han firmado un llamamiento pidiendo la retirada unilateral de las tropas de los territorios palestinos, la proclamación del Estado de Palestina y la reanudación de las conversaciones de paz con o sin alto el fuego.

Los reservistas acompañan el llamamiento con un plan militar en el que se contemplan medidas concretas, entre las que se encuentra el repliegue de las tropas, el cierre de todos los asentamientos de Gaza y el desmantelamiento de otros 50 asentamientos en Cisjordania, los más aislados y dificiles de proteger, en los que se concentra tan sólo el 15% de la comunidad colona. El plan propone, sin embargo, el despliegue de tropas en las fronteras y en otros puntos estratégicos, y aunque no da ninguna solución satisfactoria para Jerusalén, reconoce la necesidad de situar fuerzas israelíes para proteger la ciudad.

La propuesta de este grupo de reservistas, que están organizados en torno a una asociación bautizada con el nombre de Comité por la Paz y la Seguridad, es el resultado de cuatro meses de debate interno, efectuado con discreción y que ha estado jalonado por entrevistas con mandos en activo en el Ejército, reuniones con líderes políticos y con representantes palestinos.

Los detalles concretos de este llamamiento se harán públicos en los próximos días, en medio de una campaña publicitaria que pretende llenar el país de octavillas en las que se repite como único lema: 'Diciendo shalom a los palestinos'. El lema ha escogido intencionadamente la palabra shalom, para darle el doble sentido que tiene en hebreo: bienvenido y paz.

'Empezad a hablar'

Ayer, al tiempo que se filtraban las primeras informaciones sobre este llamamiento, aparecían en la prensa israelí enormes anuncios, prólogo de esta campaña pacisfista, en los que se pide textualmente: 'Alto al tiroteo. Empezad a hablar'. Los anuncios trazan gráficamente un paralelismo entre la guerra de Líbano (1982) y la situación del asentamiento de Netzarim en Gaza, 20 años después, que resumen con una frase: 'El mismo innecesario enmarañamiento, la misma destrucción'.

La proclama de estos coroneles y generales supone un apoyo a la rebelión de los reservistas, que 120 oficiales y soldados iniciaron hace un mes, cuando anunciaron en otro documento que se negaban a participar en acciones bélicas en los territorios palestinos, al tiempo que denunciaban haber recibido órdenes e instrucciones que 'nada tienen que ver con la seguridad del Estado' y cuyo único objetivo es 'perpetuar nuestra dominación del pueblo palestino'.

El documento de los reservistas llamando a la desobediencia ha recibido en los últimos días adhesiones de otros soldados y apoyo de numerosas organizaciones cívicas que reclamaron y lograron en mayo de 2000, bajo el mandato del primer ministro Ehud Barak, la salida unilateral de las tropas de Israel del sur de Líbano y el establecimiento de un alto el fuego.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de febrero de 2002