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Gescartera devolvió los ahorros a unos clientes con las inversiones de otros durante cinco años

La operativa se realizó durante cinco años

Las inversiones de nuevos clientes en Gescartera suplían la falta de dinero cuando otros clientes pretendían retirar sus inversiones de la agencia de valores, según declaró el jueves ante la juez Teresa Palacios la responsable del área de administración y contabilidad de Gescartera, Ángeles Leis. Esta operativa se venía realizando en los últimos cinco años.

Además, Leis explicó que, junto con otro empleado de Gescatera, Luis Villota, por estar en el departamento financiero o de administración, tenía talonarios de bancos distintos de los de La Caixa.

Tras escuchar esas manifestaciones, la juez, a petición del fiscal Luis López Sanz, que cifró en 2.500 millones de pesetas el dinero movido con esos talones desde 1999, suspendió la declaración y procedió a cambiarle la condición de testigo por la de imputada. La magistrada aprecia indicios de que Leis puede ser cooperadora necesaria en delito de estafa o apropiación indebida, consistente en la recepción de los importes que representaban los cheques que ella extendía por órdenes de los apoderados de Gescartera, Antonio Camacho, José María Ruiz de la Serna y Javier Sierra de la Flor.

Leis no firmaba los talones, pero sí los rellenaba con la fecha y la cantidad y ahora no da razón del destino de los fondos que de esa manera se extraía de las cuentas de Gescartera en la oficina de La Caixa de Majadahonda, Madrid.

En su declaración, Ángeles Leis señala que no recuerda qué cheques se extendían con más frecuencia, si los de 495.000 pesetas o los de más de 10 millones, pero si recuerda que eran más los primeros que los segundos.

La declarante manifestó que se percató de que la cuenta de La Caixa se estaba vaciando con talones al portador y no con inversiones, por lo que preguntó al propietario de Gescartera, Antonio Camacho, si había que pasar los talones para que fueran contabilizados por el departamento de gestión, pero Camacho le dijo que no, que 'eso era cosa suya'.

Precisó que las 'desinversiones' siempre se hacían por transferencia o talón nominativo, nunca en metálico.

Leis añadió también que cuando llegaba el dinero de los talones de La Caixa a Gescartera no se contaba, pero que no todos los cheques que se entregaban al chófer de Camacho volvían a Gescartera y se ingresaban en la caja fuerte. Y precisó que los talones al portador y por importe de 495.000 pesetas nunca llegaron a la caja fuerte, aunque dijo que desconocía el destino de esos cheques. Los cheques que presentaba al cobro en La Caixa el chófer de Camacho eran los que superaban los dos millones de pesetas.

Por otro lado, la secretaria de Camacho, Begoña Alandi, señaló en su declaración que se 'hicieron regalos significativos a personas de la CNMV, como Antonio Botella y otros que no recuerda'. También a Enrique Giménez-Reyna en 'dos navidades'. Sin embargo, puntualizó que en su época no se hicieron regalos a Pilar Valiente o Luis Ramallo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de febrero de 2002