PRESIDENCIA ESPAÑOLA DE LA UE

Alemania exige a los Quince que faciliten la incorporación de los países del Este

Piqué garantiza a los candidatos que mantendrá el compromiso de calendario de ampliación

Joshka Fisher, ministro alemán de Asuntos Exteriores, encabezó ayer una fuerte oposición, que engloba también a países como el Reino Unido y Holanda e incluso Francia, aunque por otros motivos, a las propuestas financieras presentadas por la comisión el pasado 31 de enero que cifran el coste de la ampliación hacia el Este durante el periodo 2002-2006 en torno a los 40.000 millones de euros. El presidente de la Comisión, Romano Prodi, reconoció que la suma citada 'es un máximo, no un compromiso'. Por su parte, el ministro español, Josep Piqué, aseguró que el proceso seguirá según lo previsto.

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'Ha habido un debate amplísimo, denso, intenso, rico y fresco sobre la ampliación', informó Piqué, que añadió: 'Sigue siendo plausible que se puedan cerrar las negociaciones con los diez países para finales de este año. Para eso hay que cumplir dos principios básicos: respeto al acervo comunitario y no mezclar las negociaciones de la ampliación con la reforma de las políticas comunitarias y del marco financiero actual'.

Las palabras del ministro sonaron como una advertencia acorde con los rumores circulantes de que precisamente Alemania, el país que más promovió la entrada de los países del Este en la UE, pero también el que más contribuye a sufragar la Unión, pone ahora en cuestión el marco financiero aprobado en Berlín en 1999 que sustenta los cálculos de la Comisión con el argumento de que la ampliación lleva, de hecho, un retraso de dos años con respecto a lo previsto entonces e implica a diez países, en lugar de los seis en que se pensó inicialmente.

El alemán Günter Verheugen, comisario para la Ampliación, se mostró ayer ufano de que el plan de la Comisión permitirá el ingreso 'de diez nuevos miembros por menos dinero de lo que iban a costar los seis, de manera que', añadió, '¿quién puede criticarnos?'.

Ayer se confirmó, sin embargo, que Alemania, que celebrará elecciones generales el próximo mes de septiembre y está contrariada porque el Ejecutivo europeo ha criticado su creciente déficit público mediante una advertencia que los Quince deberán confirmar o rechazar en Consejo de ministros de finanzas (ECOFIN) que se celebrará en Bruselas el próximo día 12, quiere una rebaja de la cuenta.

En concreto, los alemanes plantearon una oposición frontal a que los nuevos miembros reciban las ayudas directas previstas en las políticas comunitarias, ni siquiera mediante la vía escalonada propuesta por la Comisión que tanta frustración ha causado entre los candidatos.

Francia critica el documento de Bruselas por motivos contrarios a los de Alemania, porque, a diferencia de lo que se hizo en ampliaciones anteriores, pone un tope al gasto, en lugar de fijar los conceptos del mismo y luego financiarlo. España, como presidenta de turno de la UE, considera que la propuesta de la Comisión es 'correcta'.

'Hay grandes expectativas en los países candidatos y hay que evitarles más frustraciones. Hay que trabajar para que la negociación concluya en el plazo previsto', dijo ayer Piqué, que aseguró que 'nigún país ha puesto en cuestión la coherencia entre las propuestas de la Comisión y el marco financiero fijado en Berlín'.

'Nadie ha cuestionado el procedimiento de la ampliación ni nadie ha cuestionado el calendario', apostilló Verheugen. En consecuencia, ambos se mostraron 'satisfechos' del debate.

En el mismo consejo informal celebrado ayer en Cáceres, el Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad, Javier Solana, dio un paso adelante en su proyecto de que la UE sustituya a la OTAN en Macedonia, lo que significaría la primera experiencia de gestión comunitaria de una operación militar exterior. Solana tiene mandato para tratar este asunto con la OTAN sin esperar a que se cierre el acuerdo global entre estas dos organizaciones, que Grecia mantiene en suspenso por su contencioso con Turquía. El Reino Unido se oponía al despliegue de los 700 soldados europeos en Macedonia mientras el acuerdo global UE-OTAN no esté cerrado. El cambio de fuerzas podría realizarse tras el próximo verano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 08 de febrero de 2002.

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