Endesa admite que el nuevo vertido de aceite en el Ebro procede de su central de Flix

La Generalitat y el Ayuntamiento afirman que también ocasionó otra fuga contaminante

La compañía eléctrica Endesa se ha hecho responsable de un nuevo vertido de 200 litros de aceite al río Ebro que se produjo el viernes por la noche debido a una fuga ocasionada por un mal funcionamiento de la turbina del grupo 1 de la central hidroeléctrica de Flix. Esta mancha es el tercer vertido contaminante que padece el río Ebro en poco más de 15 días. La Generalitat y el Ayuntamiento de Flix la hacen responsable de las dos manchas de aceite de los últimos días.

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El vertido, en el que la empresa niega tener responsabilidad, se produjo en la noche del jueves: una mancha de aceite de un kilómetro de longitud que, finalmente, se diluyó por sí sola en el agua. La empresa aduce que precisamente a raíz de este vertido realizaron una inspección de sus instalaciones, de la que técnicos de la Agencia Catalana del Agua levantaron acta, y en un comunicado explicó que 'no se detectó ninguna anormalidad en los niveles de aceite de los diferentes sistemas'. En cambio, el viernes por la tarde, pasadas las ocho, según el comunicado de la eléctrica 'se detectó un bajo nivel de aceite en el grupo 1 de la central', por lo que se procedió a la parada del mismo.

Los bomberos de la Generalitat fueron alertados de la fuga de aceite -estimado, según la empresa, entre 250 y 280 litros- a las diez de la noche y procedieron a taponar la fuga. Siete dotaciones de bomberos trabajaron hasta las dos de la madrugada para localizar la mancha y posteriormente quedó de retén una dotación de Ascó hasta las once de la mañana de ayer. Una barca y un helicóptero trataron asimismo de localizar la mancha, aunque de forma infructuosa puesto que, según se cree, se diluyó por sí sola, tal y como sucedió con la del pasado jueves, cuando las medidas adoptadas para parar la mancha de aceite, de un kilómetro de longitud, resultaron inútiles. El último vertido, de dimensiones más pequeñas, no supondría alteraciones significativas para la calidad del agua.

El delegado del Gobierno en las tierras del Ebro, Francesc Sancho, reclamó ayer mayor responsabilidad a las compañías y aseguró que le parece 'indignante que empresas que operan en un municipio tengan niveles tercermundistas'.

El consejero de Medio Ambiente, Ramon Espadaler, anunció ayer que el retraso con el que Endesa comunicó el vertido de aceite al río Ebro será uno de los elementos determinantes que se tendrán en cuenta en el expediente sancionador que el departamento ya ha abierto a la empresa eléctrica. Espadaler fue más allá en sus declaraciones al asegurar que Endesa había tardado más de dos horas y media en notificar el incidente, y calificó la actitud de la empresa de 'más propia del siglo XIX que del año 2002'.

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Endesa negó que informara con retraso del vertido. En un comunciado emitido a última hora de ayer, aseguró que la parada de la planta se produjo a las 20.15 horas, tres minutos después de detectarse la disminución del nivel de aceite, y que 'alrededor de las 20.30 se informó de la incidencia por vía telefónica desde la misma central al Centro de Emergencias de Cataluña y más tarde se envió el correspondiente fax a esta institución'.

Desde Endesa, el director general de la compañía, Manuel Morán, restó importancia al vertido de aceite y aseguró que los litros vertidos al Ebro en esa zona significarían que cada litro de aceite se enfrentaría a 50 millones de litros de agua.

Aun así, el consejero de Medio Ambiente aseguró que se tomarán medidas contra la empresa, 'tanto por el hecho de que se han producido vertidos como también por no haber informado inmediatamente de lo que ocurría al Centro de Emergencias de Cataluña'.

Espadaler fue más cauto en atribuir a la empresa Ercros la responsabilidad de un anterior vertido de mercurio, de mayor gravedad, padecido en el río a finales del mes de diciembre y que causó la muerte de más de 3.000 peces. 'Según la información de que disponemos [la empresa], es la única que utiliza mercurio en su proceso productivo, lo que no quiere decir que la estemos acusando', afirmó el consejero.

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