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REPORTAJE

Atentado por imitación

El adolescente que estrelló su avioneta en Florida dejó una nota en favor de Bin Laden

El adolescente norteamericano que se suicidó el sábado pasado estrellando una avioneta contra un rascacielos de la ciudad de Tampa (Estado de Florida) era simpatizante de Osama Bin Laden. La policía encontró una nota de suicidio en el bolsillo de Charles Bishop en la que se solidarizaba con el fugitivo saudí y los ataques del 11 de septiembre, pero los investigadores consideran, no obstante, que se trata de un accidente y no de un acto terrorista. El caso ha sido un nuevo recordatorio de la vulnerabilidad del espacio aéreo de EE UU y ayer las autoridades de aviación se comprometieron a reforzar las medidas de seguridad en los aviones y aeropuertos pequeños.

El estudiante de aviación de 15 años secuestró fácilmente la avioneta Cessna 172-R en la escuela donde estudiaba, situada dentro de las instalaciones del aeropuerto de San Petersburgo, cerca de Tampa. Despegó sin autorización y logró volar durante unos 12 minutos sin que un helicóptero de la Guardia Costera y dos aviones F-15 de la Fuerza Aérea pudieran interceptarlo. Alrededor de las cinco y media de la tarde se estrelló contra el piso 28 del edificio del Banco de América, pero pudo haberlo hecho contra el propio Comando Central del Pentágono hacia el cual se dirigió en los primeros momentos.

El Comando Central, desde el que se dirige la campaña militar en Afganistán, está en la base MacDill, en Tampa. Ayer, el Pentágono defendió su sistema de seguridad aunque no pudo explicar por qué los aviones F-15 que patrullan los cielos desde los atentados salieron de la base de Homestead, en Miami, -a más de 400 kilómetros- en vez de la propia base militar de MacDill. Habrían llegado tarde de haber sido un ataque terrorista en vez de la acción desesperada de un adolescente solitario y deprimido, como lo describen sus vecinos y compañeros de colegio.

Charles Bishop era un buen estudiante, hijo único, callado y sin amigos, cuyo refugio eran los aviones y el periodismo. Nunca había dado señales de violencia ni había expresado simpatía por Bin Laden. Nadie se explica ahora sus motivaciones.

La policía de Tampa y el FBI siguen interrogando a su madre y a su abuela, con las que vivía. El adolescente quería ser piloto y en marzo comenzó a estudiar aviación; a veces limpiaba los aviones para pagarse las clases. Como tantas otras veces, su abuela lo llevó el sábado a la academia a las cinco de la tarde.

Media hora después. la avioneta Cessna se estrelló contra el edificio de 42 pisos del Banco de América. El FBI no sabe si había elegido ese objetivo o se desvió de la ruta original, hacia la base militar de MacDill. A pesar de que la avioneta Cessna iba cargada de combustible, no se produjo fuego.

Los instructores de vuelo no vigilaron a Bishop porque nunca había dado problemas. Además, la norma en casi todas las academías es dejar que los alumnos revisen en tierra la nave para familiarizarse con los mandos antes de despegar. El instructor sólo les acompaña durante el vuelo. Ahora, tras el incidente, esas normas han cambiado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de enero de 2002