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Cataluña necesita todavía más de un millar de donaciones para tener reserva suficiente de sangre

Los hospitales deberán suspender intervenciones el día 7 si no se alcanzan las 4.000 bolsas

Las reservas de sangre son todavía insuficientes en Cataluña pese a la masiva respuesta de los ciudadanos ante la alerta de las autoridades sanitarias lanzada la semana pasada. Tras las vacaciones de Navidad, el próximo día 7, los quirófanos de los hospitales deben volver a funcionar a pleno rendimiento, pero ello no será posible si a lo largo de esta semana no se recogen al menos 1.000 bolsas más de sangre, según advirtió ayer Joan Profitós, presidente de la Comisión Asesora para la Donación y Transfusión de Sangre del Servicio Catalán de la Salud.

'La situación ya no es crítica, pero todavía no podemos estar tranquilos' dijo Joan Profitós. Desde finales de la semana pasada, más de un millar de personas han donado sangre en las unidades móviles que se han repartido por todo el territorio catalán y en los grandes centros hospitalarios. 'Mañana [hoy para el lector], una vez analizadas todas las unidades donadas, seguramente dispondremos de unas 3.000 bolsas, unas existencias que no nos permiten todavía bajar la guardia', añadió Joan Profitós.

Un millar de donaciones a lo largo de esta semana permitirían reanudar la actividad plena en los quirófanos tras las vacaciones 'sin tener que sufrir', pero la situación no sería todavía la óptima, pues se dispondría de unas 4.000 bolsas de sangre, y la reserva considerada de seguridad para una población como la de Cataluña es de 5.000 bolsas. A finales de la semana pasada apenas se superaban las 2.500 bolsas; es decir, sólo había reservas para pocos días. La situación fue especialmente crítica en el Hospital Clínico de Barcelona, donde se tuvieron que suspender algunas intervenciones programadas porque la escasas reservas de sangre se guardaban para las urgencias.

Profitós recordó ayer que habitualmente en diciembre, con la llegada del frío y los primeros resfriados, suelen disminuir las donaciones. 'Nunca, sin embargo, se había llegado a un déficit de sangre tan alarmante', agregó.

Gracias a las donaciones de los últimos días, el Hospital Clínico de Barcelona ya había recuperado ayer cierta normalidad. 'Anoche se hizo una intervención de trasplante de hígado, lo cual no hubiera sido posible hace unos días porque hay que disponer de una reserva importante de sangre', dijo el doctor Josep María Jou, del banco de sangre del Hospital Clínico.

Las intervenciones suspendidas se han vuelto a reprogramar, pero el doctor Jou advirtió ayer que 'si se baja la guardia y el ritmo de donaciones vuelve a decaer, se llegará de nuevo a una situación crítica'. Los responsables del banco de sangre del Clínico agradecieron ayer la respuesta 'espectacular' de los ciudadanos a la llamada de los médicos. 'En los últimos días el ritmo de donaciones era incluso superior a nuestra capacidad de admisión', añadió Jou.

Joan Profitós reconoció ayer que si las autoridades sanitarias no hubiesen hecho un llamamiento desesperado a la población para donar sangre, la situación del Hospital Clínico se habría extendido a todos los centros hospitalarios de Cataluña, que se verían obligados a suspender la actividad programada a partir del 7 de enero. La situación habría sido más crítica si la epidemia de gripe se hubiera extendido, ya que muchos pacientes, los más débiles, ingresan con complicaciones en su estado de salud y requieren transfusión sanguínea.

En Cataluña hay unos 70.000 donantes de sangre habituales, una cifra considerada insuficiente. En los últimos días los grandes hospitales han optado por ponerse en contacto con estos donantes habituales para pedirles su aportación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de enero de 2002