Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
NOTICIAS Y RODAJES

La Academia tarda ocho horas en rectificar dos candidaturas de los Goya

Agustín Díaz Yanes, director de 'Sin noticias de Dios', se plantea el abandono de la institución

Ocho horas tardó la Academia de Cine en rectificar el miércoles el error que se produjo al anunciar las candidaturas a los premios Goya. Agustín Díaz Yanes, director de Sin noticias de Dios, se enteró ayer por la mañana, por la llamada de una periodista, de que su película había perdido dos de sus candidaturas a los premios Goya, concretamente la de mejor director de fotografía y mejor diseño de vestuario. El realizador, profundamente irritado y dolido, anunció que estudia el abandono de la Academia, de cuya junta directiva ha formado parte durante seis años, y su ausencia de la gala del 2 de febrero en la que se harán públicos los preciados premios Goya.

En la lectura pública que se hizo el miércoles, con la presencia de la presidenta de la Academia, Marisa Paredes, y los actores Juan Luis Galiardo y Carmen Maura, la Academia de Cine concedió a Sin noticias de Dios 13 candidaturas, quedando en segundo lugar, tras Los otros, que consiguió quince. Los responsables de fotografía y vestuario, Paco Femenía y Sonia Grandes, aparecían como candidatos en dos películas, hecho que, según las bases de los premios Goya, es incorrecto. Los directivos de la Academia se dieron cuenta dos horas después del error, pero no lo hicieron público hasta seis horas más tarde, y sin dar datos concretos sobre la pérdida de estas dos importantes nominaciones. Mientras tanto, Agustín Díaz Yanes concedía entrevistas y atendía a radios y televisiones, sabiéndose uno de los triunfadores de la tarde.

Según los estatutos de los premios Goya, cuando algún nominado repite candidatura en la misma categoría, se anula la nominación con menos votos y pasa a ser candidata la siguiente película más votada en esa especialidad. Hasta la hora en que se abren los sobres en la lectura pública, sólo el notario conoce los resultados. Posteriormente, los responsables de la Academia estudian si hay algún caso en el que se conculquen las bases de los premios. Los filmes que han salido beneficiados por este cambio han sido Intacto, de Juan Carlos Fresnadillo, que acumula así ocho candidaturas en lugar de las siete asignadas inicialmente, con la nueva de dirección de fotografía, y Desafinado, de Manuel Gómez Pereira, que consigue una candidatura por el diseño de vestuario.

Agustín Díaz Yanes no salía ayer de su estupor e indignación. La presidenta de la Academia intentó ponerse en contacto con él en la noche del miércoles para darle la mala noticia, sin conseguirlo. Lo hizo ayer por la mañana, cuando Díaz Yanes ya la conocía. 'Ésta ha sido la gota que ha colmado el vaso. Este año, todas las bofetadas me las he llevado yo. Que un notario decida sobre mi vida y la de mi equipo me parece increíble. Parece que no me perdonan que haya traído a rodar a España a Penélope Cruz. Cuando las nominaciones a los Oscar, fui yo quien tuvo que dar la cara sobre la legalidad de que mi película, aunque no estuviera estrenada comercialmente en las salas, optara a estar presente en Hollywood. Ante las críticas vertidas, eché de menos que alguien de la Academia saliera en defensa de esa legalidad', dijo ayer el realizador de Sin noticias de Dios.

A Díaz Yanes -que consiguió ocho goyas con su primer largometraje, Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto- le entraron ayer muchas ganas de volver a su profesión de profesor de Historia y dedicarse a leer a Proust. 'No quiero parecer paranoico, porque yo adoro la Academia, pero estoy harto de las polémicas y la política en nuestro cine, que quizás se ha vuelto demasiado grande. A mí ya se me ha pasado la época de la política', añadió el director.

Marisa Paredes confesó ayer también estar 'disgustadísima', y lamentó el error como profesional, compañera y presidenta de la Academia. Paredes anunció que la institución cambiará inmediatamente las bases para que en el futuro no haya posibilidad de cometer el mismo error. 'Si hace falta convocar una junta directiva extraordinaria, lo haremos', afirmó la actriz, que cree que la solución vendría porque algún responsable de la institución que cuente con el apoyo de todos los sectores de la industria conozca horas antes los resultados recabados por el notario y se pueda comprobar, antes de hacerlos públicos, si alguna de las candidaturas es incompatible con las bases de los Goya. Sobre el retraso en dar a conocer los nuevos datos, Marisa Paredes dijo que fue imposible contactar con el notario, el único que conocía el título de las películas sobre las que recaerían las nuevas candidaturas.

La presidenta de la Academia lamentó el quebranto ocasionado a Díaz Yanes -'está dolorido con toda la razón'-, y le pidió que siga confiando en la institución. El realizador confesó que lo único que puede hacer cambiar su decisión con respecto al abandono de la Academia y su ausencia de la gala de los Goya será no dar un disgusto a Marisa Paredes. 'Es la presidenta, mi colega, y la quiero mucho', dijo Díaz Yanes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de diciembre de 2001