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La CEOE y los sindicatos pactan moderación salarial con la garantía de cláusula de revisión

El acuerdo interconfederal que se firma el jueves próximo avala la paz social para 2002

La patronal y los sindicatos apuestan por que los convenios de 2002 se negocien en un clima de paz social y con moderación salarial. Aseguran que ésa es su contribución para paliar la inestabilidad económica y del empleo, en un año singular por la entrada en vigor del euro. Así lo plasman en el acuerdo interconfederal que firmarán el próximo jueves, en el que CEOE admite la cláusula de revisión a cambio de que CC OO y UGT acentúen la moderación en el alza de los salarios. Éstos tomarán como referencia la inflación prevista (2%) sin agotar la productividad (1%).

Las recomendaciones del acuerdo interconfederal para 2002, que se encuentra en su fase final de redacción, no recogen una cifra concreta de alza salarial, pero los criterios que en él se recogen persiguen una subida media algo superior al 2%, con cláusula de revisión si la inflación real se desvía sobre el 2% previsto. Los puntos más importantes del pacto ya cerrado, y que el próximo jueves firmarán José María Cuevas (máximo responsable de CEOE), José María Fidalgo (CC OO) y Cándido Méndez (UGT), son:

- Aumento salarial. La referencia para los incrementos es la inflación prevista para el año próximo (2%) y puede haber alzas superiores dentro de los límites de la productividad (el alza estimada a nivel general es el 1%), y de forma que una parte se destine a sueldos y otra a empleo.

- Cláusula de revisión. Los agentes sociales la consideran aconsejable para mantener el poder adquisitivo por si el IPC real se desvía sobre el previsto. Se trata de una cláusula que CEOE considera no inflacionista.

- Situación de la empresa. Los criterios para los salarios tendrán en cuenta la situación concreta de la empresa o sector al que afecte el convenio, ya que patronal y sindicatos creen que 'la crisis de expectativas' no está afectando a todos por igual.

- Cláusula de descuelgue. En los convenios de ámbito superior a la empresa (sectoriales, provinciales o autonómicos) se incluirá esa cláusula con las condiciones y procedimientos para no aplicar el régimen salarial en aquellas empresas cuya estabilidad económica pueda verse dañada por los incrementos allí pactados.

- Estabilidad del empleo. Se recomienda como un factor positivo para las empresas y para los trabajadores, con compromisos para convertir contratos temporales en fijos, evitando el abuso o el encadenamiento injustificado y regulando un uso adecuado a través de los convenios.

- Ajustes de plantilla. Los agentes sociales creen necesario que se evite la destrucción de empleo por fórmulas traumáticas (despidos) y que se opte por otros métodos (flexibilidad interna, movilidad, suspensión de contratos, o modificación de las condiciones de trabajo y de la jornada).

- Jornada laboral. La redistribución y la duración del horario de trabajo se estima que puede servir de elemento de flexibilidad ante procesos de ajuste de plantilla y para garantizar el empleo.

- Igualdad de oportunidades. Fomentarla y contribuir a la eliminación de discriminaciones en el empleo por razón de género y de forma que permita corregir las bajas tasas de actividad de las mujeres, su elevado paro y las diferencias salariales. También se debe impulsar la igualdad de trato entre los contratados con carácter temporal y los fijos.

- Vigencia. El acuerdo interconfederal tendrá efectos para los convenios de 2002, aunque la comisión de seguimiento estimará si se renueva en función de la coyuntura económica, y de que la crisis se haya superado o se haya agravado en los próximos meses.

El ministro de Trabajo, Juan Carlos Aparicio, aseguró ayer que este acuerdo es 'positivo porque será capaz de generar un clima de confianza social que permita mantener el empleo, y con una moderación salarial que ha sido determinante en la generación de puestos de trabajo en los últimos ejercicios', informa Sandro Pozzi. Aparicio hizo esas declaraciones en Bruselas, donde el presidente del Gobierno, José María Aznar, se reunió con los líderes sindicales para abordar las prioridades en política social para el próximo semestre de presidencia española de la UE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de diciembre de 2001