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Los empresarios rurales se rebelan contra la ley de tierras de Chávez

La polémica Ley de Tierras y Desarrollo Agrario de Venezuela entró en vigor con los empresarios agrícolas y ganaderos en desacato. 'Señores terratenientes, preparen sus papeles, porque van a tener que demostrar que esas tierras son suyas', instó el presidente Hugo Chávez. La ley establece la expropiación de latifundios, cede parcelas a campesinos, grava tierras ociosas e impone cultivos.

La ley comenzará a aplicarse en 100.000 hectáreas aptas para el cultivo en la región del Orinoco. Chávez afirmó en Isla Margarita que una conspiración trata de derribarle, y por eso decidió 'apretar las tuercas'. José Luis Betancourt y José Manuel González, presidentes de Fedenaga y Fedeagro, patronales del sector agropecuario, admitieron haberse declarado 'en desobediencia civil. La ley viola la Constitución', afirmaron. 'Nos defenderemos como sea necesario, inclusive con nuestras vidas'.

La ley de tierras es especialmente protestada entre los 49 decretos ley del pasado día 13 por el presidente, en virtud de una ley que le permite evitar el debate parlamentario. Los empresarios la califican de corte marxista y contraria a la propiedad privada, consagrada en la Constitución. El Gobierno argumenta que la propiedad tiene limitaciones, porque poco más del 1% de la población es dueña del 60% de la tierra cultivable e inmensas extensiones permanecen abandonadas, mientras el país importa la mayor parte de sus alimentos. Más de 5.000 hectáreas desatendidas constituyen un latifundio. 'Legislamos para los excluidos', precisó la vicepresidenta del Ejecutivo, Adina Bastidas..

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de diciembre de 2001